El español recupera el número dos del mundo tras llevarse un duelo muy complicado ante el británico, decidido por detalles, y se mete en sus primeras semifinales en Roma.
El español recupera el número dos del mundo tras llevarse un duelo muy complicado ante el británico, decidido por detalles, y se mete en sus primeras semifinales en Roma.
El estadounidense desvela un aspecto muy curioso de su personalidad que explica una progresión meteórica, así como su habilidad para jugar bien en arcilla.
Analizamos las claves tácticas que pueden hacer de los duelos entre español y británico una rivalidad importante de presente y futuro.