El tenis siempre exigió elegir. Entre viajar y quedarse, competir y parar, ganar y esperar. Ahora, algunas jugadoras empiezan a reclamar algo revolucionario: poder decidir por sí mismas cuándo ser madres.
El tenis siempre exigió elegir. Entre viajar y quedarse, competir y parar, ganar y esperar. Ahora, algunas jugadoras empiezan a reclamar algo revolucionario: poder decidir por sí mismas cuándo ser madres.
Jugar sin pensar constantemente en conquistar el tan anhelado Grand Slam: tras dar a luz a Skaï, la ucraniana se sinceró y habló de cómo su segunda juventud se debe a un cambio de perspectiva.
La checa retorna a la competición tras 17 meses fuera por su maternidad y reflexiona sobre qué le ha llevado a tomar esta decisión, así como sus metas.