Madison Keys vuelve a sentirse jugadora de tenis después de un periplo de varios meses en los que ha estado fuera de las pistas por lesión. Así explicaba la joven estadounidense su singladura, después de ganar a Mariana Duque-Mariño en el WTA Premier Mandatory Indian Wells 2017. "Llevaba un tiempo gestionando la lesión en mi muñeca. Fue después de Wimbledon cuando me di cuenta de que necesitaba cirujía pero lo fui aplazando para poder jugar US Open y WTA Finals", rememora Madison. "Casi me pongo a llorar cuando he saltado a pista para competir. Es genial volver a hacer lo que amo. He aprendido que estamos demasiado inmersos en victorias y derrotas y no apreciamos del todo que hacemos el deporte que nos gusta y ese es nuestro trabajo", declaró filosófica una jugadora llamada a seguir creciendo en este 2017. Su siguiente rival será Naomi Osaka.

