Karolina Pliskova ha dejado de ser promesa para convertirse en realidad. La checa tiene la presión de saberse favorita allá donde va y el WTA Premier Mandatory Indian Wells no es menos. "Llegar a la final del US Open 2016 ha sido un gran avance y me ha ayudado mucho. Ahora siento que puedo ganar a jugadoras con las que antes siempre perdía", señala la checa en la conferencia de prensa previa al torneo. Situada en el puesto 3 del ranking WTA y ya con dos títulos en su haber en este 2017 (Brisbane y Doha), Pliskova es ambiciosa. "Ser número 1 no es el gran objetivo pero sé que si hago buenos resultados, como ganar un torneo como éste, existiría la posibilidad de lograrlo". La checa debutará ante Mónica Puig, en lo que promete ser un gran partido.

