ANÁLISIS - Davidovich y las claves de su transformación: es mejor en todo
Ponemos la lupa en las prestaciones de Foki durante la gira asiática: ¿por qué ahora ha conquistado su primer Masters 1000? ¿Qué ha hecho de forma diferente?
Ganar un Masters 1000 no se da de forma casual. Cuando llevas muchísimo tiempo persiguiendo un gran resultado, incapaz de convertir en grandes éxitos el caudal de talento que emana de tu raqueta, alcanzar la cima viene precedido de una serie de ajustes fruto del trabajo y de un análisis concienzudo sobre cómo evolucionar. Alejandro Davidovich Fokina no solo ha ordenado su temperamento para alzarse con el ATP Shanghái 2026: también ha sufrido una transformación de su tenis de manera integral, mejorando casi cada aspecto de manera imperceptible hasta convertirse en un nuevo jugador.
Esas mejoras se han visto de manera más clara que nunca en una gira asiática en la que Foki promedia notas superiores a lo habitual... en absolutamente todos los patrones. Todos los golpes y métricas principales han mejorado, de la mano de un Pepo Clavet que ha conseguido canalizar el talento de Foki y colocarle los guardarraíles perfectos para que no se salga de las vías. Precisamente la llegada de Pepo a su banquillo es el punto de partida de una transformación que queda bien registrada gracias a los datos y a los números.
Davidovich ha mejorado en todo... empezando por el aspecto mental
Si sientes más seguridad en ti mismo, serás mejor en los puntos y momentos importantes. Para sentir esa confianza y seguridad, has de haber mejorado en lo tenístico, sentirte respaldado por lo que van a hacer tus golpes; a su vez, tu confianza en tus golpes quedará determinada por tu valentía, tu arrojo y tu manera de encarar estos instantes. Lo mental y lo tenístico siempre van de la mano y Foki es el claro ejemplo de ello: empecemos, eso sí, por su talón de aquiles histórico, su manera de afrontar los puntos de presión y momentos importantes de un partido.
¿Hubiese remontado el Davidovich de hace año y medio el partido ante Tiafoe? ¿Y el de Hurkacz? En lugar de colapsar mentalmente ante un par de fallos, Foki mantuvo la compostura y remontó partidos de guion inexplicable. Aquí aparece la figura de Pepo Clavet y sus nuevos hábitos junto al preparador madrileño: incontables partidas de ajedrez para cultivar la paciencia, para ser capaz de mantener el foco en la siguiente jugada (el propio Ale reconoce que en ocasiones le desespera jugar partidas ante alguien "tan defensivo" como su entrenador). Esa renovada concentración y confianza se ha manifestado de manera muy clara tras el aterrizaje de Clavet en el equipo... y apoya números inexplicables para el Foki de no hace tanto tiempo.
Desde que el tándem Clavet-Davidovich inició sus operaciones, en la gira de hierba, Davidovich se ha convertido en uno de los mejores jugadores de tiebreaks del circuito. Ha disputado 14 tiebreaks y ha ganado 11, con un porcentaje a su favor del 78,6% de efectividad, guarismos cercanos a las mejores cifras de los Alcaraz y Sinner. En Shanghái ganó las cuatro muertes súbitas que disputó, ante Tiafoe, Hurkacz y Jódar: no está mal para un tipo que perdió finales muy dolorosas por esta misma vía. ¿Más muestras de lo que puede hacer a nivel mental? A lo largo del Masters 1000 asiático, Foki también brilló cuando afrontó bolas de rotura en contra: salvó 26 de 36, con un porcentaje de efectividad del 72%, algunas de ellas en momentos cruciales de partido (salvó 5 de ellas en el set definitivo ante Tiafoe). Ahora los puntos de presión ya son 'territorio Fokina'... porque su tenis, claro, ha mejorado exponencialmente.
Davidovich también domina con el saque... y mejora en todo
Echar un vistazo a las principales métricas de Foki en esta gira asiática nos muestran a un jugador renovado. Si recopilamos los datos de Chengdu, Tokio y Shanghái, es mejor en absolutamente todo: al resto (nota de 7,2 vs el 6,7 de media), con la derecha (subida de un punto total de media: 7,9 en la gira asiática, 6,9 hasta ahora), con el revés (del 7,4 al 7,9 de este último mes) y en los puntos ganados desde el fondo de la pista (56% en Asia, 50% de media). Donde existe una mejoría significativa que ha elevado exponencialmente el techo de Davidovich, eso sí, es en su saque.
Más allá de la nota general (de un 7,5 al 7,9 actual), hay dos guarismos por los que Foki es ahora mucho más peligroso con su saque. En primer lugar, sus velocidades de media con el primer servicio han subido exponencialmente. Por ejemplo, los saques abiertos en la zona de la ventaja son ahora una de las armas más mortíferas de su tenis (y un buen motivo que explica cómo ha salvado últimamente tantas bolas de break): ha pasado de tener una media de 114 mph a una de 120 mph, casi 10 km/h más que le permiten estar mucho más en control del punto. No es el único servicio mejorado en su velocidad: en todos mantiene la misma media o mayor, si bien éste es el más significativo.
Tan importante es la precisión como la velocidad, sin embargo, y ahí también vemos una clara mejoría en el servicio de Davidovich. En este caso solo se circunscribe a los saques abiertos, pero son éstos los mejores de su repertorio, los que vuelven con menos frecuencia y de los que está echando mano en los momentos de partido más importantes. Con el abierto en el lado de la ventaja, los saques de Foki aterrizan ahora 2,1 cm más cerca de la línea, pasando de promediar 78,7 cm de separación a los actuales 76,6; ocurre lo mismo en el abierto en la zona del deuce, que aterriza ahora de media a 59,8 cm de la línea, por los 61,2 cm que ha promediado siempre.
Un saque en el que puede confiar mucho más, que le ofrece más alternativas y que le permite estar bien montado encima de la línea de fondo, en especial en los momentos importantes; una mejoría global en velocidad y seguridad en sus golpes que ha elevado su techo competitivo a nuevas cotas... y, gracias o en consecuencia a todo esto, una mayor serenidad en los puntos de presión, en total comunión con un equipo que confía en él y le ha aportado nuevas rutinas que calman su volcán interior. Así es el nuevo Davidovich, un jugador transformado que no quiere que su progresión acabe aquí. ¿Objetivo? El top-10... y con estos datos, soñar es más posible.
Datos: Tennis Insights, Tennis VIZ.