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Davidovich le manda un mensaje a Jódar tras ganar la final de Shanghai

Fernando Murciego - 18 oct 2026
Alejandro Davidovich, declaraciones a pie de pista tras ganar en Shanghái. Fuente: Movistar

Hoy Alejandro Davidovich todavía necesitaba unos segundos para asimilar lo que acababa de conseguir. El malagueño conquistó el Masters 1000 de Shanghái después de remontar a Rafa Jódar en una batalla de casi tres horas que le permitió levantar el título más importante de su carrera. Exhausto, emocionado y prácticamente sin palabras, el español encontró en la pista un momento para explicar lo que significaba aquella victoria.

"Tengo la mente en blanco, completamente. Me lo he dejado todo en pista, como en cada partido de este torneo", reconoció Davidovich inmediatamente después de proclamarse campeón. No era para menos. El malagueño había tenido que sobreponerse a un primer set muy complicado, en el que Jódar le pasó por encima, antes de encontrar la manera de darle la vuelta a una final que parecía escapársele.

El elogio a un Jódar que le llevó al límite

Davidovich también quiso reconocer el nivel de su rival, un joven madrileño que disputaba la final más importante de su carrera y que durante muchos minutos estuvo cerca de conquistar el título. "Jugar contra Jódar ha sido durísimo. Es un grandísimo jugador, con unos golpes increíbles", señaló el campeón, consciente de la exigencia que había supuesto enfrentarse a una de las grandes promesas del tenis español.

El triunfo tiene un significado especial para el malagueño, que ha atravesado meses complicados por sus problemas físicos. "No puedo describir con palabras lo que siento ahora mismo. Estoy encantado con el equipo que tengo, porque ha sido un año durísimo, con la lesión de espalda", confesó.

En ese camino de recuperación, Davidovich encontró motivación en un compañero de profesión: Arthur Fils, que también sufrió problemas de espalda y tuvo que perderse numerosos torneos. Me acuerdo de Fils, un gran amigo mío. Él volvió ganando partidos y eso me dio mucha motivación para hacer lo mismo también»", explicó. Ahora, el malagueño puede celebrar su primer Masters 1000, un título que recompensa su resistencia y confirma que, después de los momentos más difíciles, también llegan días inolvidables.