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Mannarino explica con sinceridad por qué sigue compitiendo a sus 38 años

Diego Jiménez Rubio - 11 oct 2026
Adrian Mannarino, por qué sigue jugando. Foto: gettyimages

Adrian Mannarino ha dejado unas interesantes declaraciones como balance de su actuación en el ATP Masters 1000 Shanghái 2026. El jugador francés sigue haciéndose viral por su peculiar estilo de juego y un carisma arrollador con esa manera tan especial de entender el tenis. 

Cada vez que cosecha un triunfo importante, como el de esta semana ante Cobolli, surgen voces que se asombran ante el talento infinito de un hombre que, a sus 38 años, sigue siendo competitivo a pesar de verse claramente en inferioridad respecto al físico. Preguntado acerca de por qué sigue compitiendo a su edad, el actual 83 del mundo dejó unas reflexiones interesantes en L`Equipe.

Mannarino y una visión particular de su momento como tenista

"Llevo haciendo esto desde que era pequeño. De momento, el tenis es lo único que sé hacer (sonríe). Es un trabajo que me gusta bastante y todavía disfruto en la pista. También es mi medio de vida y hay que reconocer que es una profesión con la que se gana muy bien. Mientras siga siendo competitivo, ¿por qué no continuar? Quizá uno o dos años más, no lo sé. Ya veremos adónde me lleva todo esto".

Además, se refirió a cómo contempla el futuro inmediato como tenista profesional y de qué manera está siendo capaz de lidiar con un evidente declive en lo que a potencia física se refiere.

"Soy consciente de que físicamente estoy un poco en declive. Cuesta reconocerlo y aceptar que nunca volveré a ser tan rápido ni a tener tanta resistencia como antes. Para un tenista, eso es en sí mismo una pequeña muerte deportiva. Ya no volveré a ser tan competitivo como lo fui en el pasado, pero intento apañármelas con lo que tengo. Mientras pueda mantener un buen nivel y jugar partidos como los de las dos primeras rondas, resulta bastante agradable. Tampoco me lo planteo demasiado: voy un poco con el piloto automático. Entre viajes y torneos, no paramos nunca. Quizá sea una suerte no tener suficiente tiempo para hacerme las preguntas que debería (sonríe). Sigo adelante con todo. En esta profesión, si no te entregas al cien por cien, salvo que seas un superdotado, no tienes nada que hacer".