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Hurkacz atrapa a Djokovic en su tela de araña y le borra la sonrisa de un plumazo

El polaco pasó por encima de un Nole que volvió a quejarse de temblores y fue de más a menos en una actuación que querrá olvidar muy pronto. 

Hurkacz, imperial ante Nole.

Si Hubert Hurkacz ha sido campeón en tierras chinas no se debe a una mera casualidad. El polaco se siente como pez en el agua en unas pistas, las del ATP Shanghái 2026, que benefician enormemente a su estilo de juego: su saque penetra por el cemento con facilidad debido a su velocidad, y la lentitud cuando cae la noche le permite que su bola desde el fondo, en ocasiones casi muerta, sin potencia y que es capaz de meterse en la mente de los rivales, haga mucho daño. Lo sufrió en sus carnes un Novak Djokovic tocado físicamente tras su triunfo en Pekín: el lobo se quedó sin energías en el segundo set ante un Hubi encendidísimo, que le propinó el primer gran golpe en el penúltimo Masters 1000 de la temporada (6-4, 6-3).

Y ni mucho menos empezó Djokovic el partido dejando malas sensaciones. Todo lo contrario: existía cierta chispa en sus tiros, su plan de juego pretendía atacar una vez más los paralelos y mandar desde el fondo y, de hecho, en el tercer juego del partido aparecieron un par de bolas de break que prometían dar continuidad al gran estado de forma que mostró en la capital china. Esas bolas de rotura se disiparon frente a los servicios de Hurkacz... y, a partir de ahí, la dinámica del partido cambió, con el gigante polaco viniéndose muy arriba y metiendo la directa.

Las claves por las que Hurkacz derrotó a Djokovic

El serbio se fue apagando de manera paulatina frente a los largos intercambios que le proponía el polaco. Una diferencia en su tenis se hizo muy visible, siendo, además, el factor que un Nole de 39 años necesita si quiere ganar: el servicio. Apenas un 37% de primeros saques dentro en el primer set dificultaban al de Belgrado lograr esos puntos gratis tan necesarios en su tenis. Hubert no tenía dificultades en colocarse a repartir juego desde la línea de fondo, en restar profundo y, en definitiva, en empezar a mover al serbio, utilizando con maestría su revés paralelo para desplazarle por la zona de la derecha.

Su inconsistencia con el servicio y su dificultad para encontrar golpes ganadores comenzaron a desconectar lentamente al serbio, que cedió terreno en el momento menos indicado: concedió su saque para darle el set a Hubi, con un último punto que encapsulaba muy bien lo que se había vivido: un segundo saque muy flojo, un caramelo para que Hurkacz, bien metido dentro de la pista, mandase una derecha cruzada a la línea para cerrar el set.

No se vio Djokovic con las energías para remontar un partido de esta exigencia: le indicaba a su entrenador, Viktor Troicki, que su cuerpo comenzaba a temblar y a sufrir de espamos, mostrando un lenguaje corporal muy negativo ante el que Hurkacz no se achantó. Quizás el polaco en otras épocas habría dudado al ver a su presa tan herida, pero esta vez no vimos nada de eso: el polaco fue a por el partido, destrozando con el servicio a un Djokovic que ni tan siquiera mostraba ímpetu de darlo todo con el suyo propio.

Un par de grandes puntos, en el que Hubi se mostró resolutivo cerca de la media pista, defendiendo el último recurso de Nole, las dejadas, terminaron por clavar los últimos clavos en el ataúd de un Djokovic muy fuera de onda. Como si hubiese bajado los brazos, sabiendo que la gasolina, tras el esfuerzo de Pekín, no iba a estar ahí en los próximos días. Se desconectó el serbio y apenas una rotura, una vez más, le fue suficiente a Hurkacz para terminar de tejer la trampa perfecta, envolviendo a Djokovic en su tenis y atrapándolo con cada misil a la línea. Una actuación clínica y una victoria que tendrá consecuencias importantes: le lanza un salvavidas perfecto a De Miñaur en la pelea por las ATP Finals 2026 y ofrece una oportunidad pintiparada a nombres como Alejandro Davidovich o Frances Tiafoe en una parte del cuadro en la que, incluyéndole a él mismo, todo se ha abierto de manera muy profunda. ¿Podrá convertir este triunfo en la catapulta perfecta para volver a triunfar en tierras chinas? Lo veremos en los próximos días.