Eva Lys revela el motivo de su mala temporada: una enfermedad crónica
Siete victorias en nueve meses de temporada es suficiente muestra para preguntarnos qué le está pasando a Eva Lys en 2026. ¿Por qué alguien que luchaba por ser top30 hoy lucha por no salirse del top100?
Eva Lys estaba llamada a ser mucho más que la mejor jugadora alemana de esta generación. Esa fue la sensación que nos dejó en 2025 tras verla cruzar la barrera del top40 y pisar por primera vez la segunda semana de un Grand Slam. Un año después, la desaparición de la alemana de los escenarios principales es absoluta.
Sin embargo, no estamos aquí para pegar disparos al aire o criticar sin antes habernos informado. Como siempre sucede en cada aspecto de la vida, todo acontecimiento tiene una explicación, aunque no siempre os enteramos. En esta ocasión ha sido la propia jugadora quien ha revelado el problema de salud que sufre y que, en numerosas ocasiones, le ha privado de competir en las pistas al 100% de sus posibilidades. Sus palabras en esta entrevista con Tenis Brasil nos ayudarán a encajar cada pieza.
Lys no esconde que existe una explicación física detrás de buena parte de sus problemas. La alemana convive desde 2020 con una espondiloartritis, una enfermedad crónica que afecta a la columna vertebral y las articulaciones y que condiciona su preparación y su calendario. “Es algo con lo que convivo cada día y seguirá conmigo mientras continúe jugando. Tengo que ser más prudente”, explica la actual #99 del ranking WTA.
Su cuerpo, asegura, le ha obligado a modificar incluso los entrenamientos previstos cuando se levanta sin encontrarse bien. La situación ha provocado que Lys tenga que afrontar una realidad especialmente complicada para una tenista profesional, ya que no siempre puede planificar su calendario a largo plazo. “No hago demasiados planes para el futuro, porque sé que todo dependerá de cómo esté mi cuerpo”, reconoce. Y este 2026 ha llevado esa dificultad al límite. “Ha sido el año más difícil que he vivido. He intentado llevarme hasta el límite, pero mi cuerpo me ha pedido que frenara”.
Dos meses, el tiempo para que Lys cambie la dinámica
La alemana considera que esa circunstancia explica los altibajos que ha experimentado durante la temporada y el reducido número de partidos que ha podido disputar. “Es por eso que no he podido jugar muchos partidos y he tenido altibajos desde el punto de vista físico”, apunta. Esta semana, en el WTA 250 de São Paulo, donde parte como quinta cabeza de serie, reconoce que sus expectativas son moderadas. Su principal objetivo, antes de debutar ante Gabriela Ce, es sentirse bien físicamente y acumular partidos.
El contraste con el comienzo del año resulta especialmente significativo. En la United Cup, Lys llevó a Iga Swiatek hasta el tercer set y estuvo cerca de derrotar a la polaca. Aquella actuación parecía confirmar que estaba preparada para dar otro paso adelante [...] Meses después, la oriunda de Kiev recuerda ese partido como una fuente de motivación. “Sé que estoy en el camino correcto, pero tengo que estar físicamente fuerte para enfrentarme a estas jugadoras”, explica la mujer que luce un balance de 7-16 este año.
El ejemplo más reciente llegó en el US Open, donde se enfrentó a Mirra Andreeva. Lys reconoce que volvió a encontrarse con esa sensación de estar jugando un buen tenis, pero físicamente no se veía preparada para competir al máximo nivel contra una top10. Por eso, más que buscar una explicación exclusivamente tenística a su 2026, la alemana pone el foco en aprender a escuchar a su cuerpo. “Creo que ahora las cosas van a mejorar”, afirma con optimismo.