Skip to main content

Así fue la 'explosión' de Sabalenka tras caer ante Rybakina: destroza la raqueta, insulta a un cámara...

Fernando Murciego - 13 sept 2026
Así fue la 'explosión' de Sabalenka tras caer ante Rybakina: destroza la raqueta, insulta a un cámara...

Aryna Sabalenka vivió este sábado una de las noches más amargas de su carrera en la Arthur Ashe. La bielorrusa no pudo completar el ansiado tricampeonato en el US Open y terminó viendo cómo Elena Rybakina le arrebataba la corona tras imponerse en 2 horas y 21 minutos.

La derrota fue especialmente dolorosa para Sabalenka, campeona en Nueva York en 2024 y 2025. Tenía ante sí la posibilidad de convertirse en la primera mujer de la Era Open en conquistar tres títulos consecutivos del torneo, pero Rybakina terminó con su reinado y, además, le arrebató el número uno mundial.

Tras el saludo en la red, Sabalenka regresó a su banquillo visiblemente afectada. Durante el partido ya había lanzado una pelota hacia la grada y, una vez finalizado el encuentro, descargó su frustración contra la raqueta, golpeándola contra el suelo hasta destrozarla. La bielorrusa explicó después en rueda de prensa el motivo de su reacción.

“Es realmente difícil controlar tus emociones cuando pierdes una final de Grand Slam y cuando estás intentando conseguir el tercer título consecutivo”, reconoció. “Solo quería dejarlo salir, porque si me lo hubiera guardado dentro, no habría podido decir una palabra o habría hecho algo que no estaría bien allí en la pista”, añadió Sabalenka, que consideró necesario exteriorizar toda la agresividad y decepción acumuladas.

La escena recordó inevitablemente a la final de 2023, cuando Sabalenka perdió ante Coco Gauff y también protagonizó momentos de enorme frustración en Nueva York. Esta vez, el golpe era todavía mayor. No solo se quedó sin el ansiado triplete, sino que cedió el número uno mundial ante la misma jugadora que acababa de derrotarla. 

Mientras se preparaba la ceremonia de entrega de trofeos, Sabalenka apareció visiblemente emocionada y llegó a pedir a las cámaras que dejaran de grabarla. Nueva York volvió a mostrar el lado más duro dentro del deporte, el de la derrota