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Análisis de la final del US Open 2026: Ben Shelton vs Alexander Zverev con la gloria en juego

Nueva York coronará a un nuevo campeón de Grand Slam o elevará la figura del alemán a nuevas cotas: analizamos todos los entresijos de una final quizás inesperada, pero con tintes históricos.

Shelton o Zverev, ¿quién conquistará el título?

El US Open 2026 llega a su fin con un colofón a la altura de las circunstancias. Ben Shelton y Alexander Zverev se batirán en duelo por la gloria, en una nueva final sin Alcaraz o Sinner que demuestra que este 2026 ha estado repleto de sorpresas y que confirma, claro, que el relevo generacional en la planta noble del circuito ATP ha llegado para quedarse. Tal y como pasase en Roland Garros, Sascha se enfrentará a un novato en estas lides... con la diferencia, claro, de que él ya sabe lo que es conquistar un Major, buscando imponer esa madurez y saber estar en un contexto nada sencillo.

Pero Shelton, a priori, no parece el perfil indicado para dejarse amilanar frente a los grandes escenarios. Sabe de sobra que su tenis puede marcar las diferencias si el ambiente le favorece, y una Arthur Ashe repleta hasta los topes de estadounidenses puede servir como caldo de cultivo perfecto para que su arrolladora personalidad se apodere del duelo. Lo que va más allá del juego puede ser un arma de doble filo y sin dudas influirá, pero la gran clave para Ben, lo que verdaderamente puede darle el título es, sin dudas, lo que pase dentro de la pista... y el precedente de 0-5 (solo le ha ganado un set), además de la brutal estadística frente a jugadores zurdos de Sascha (solo ha perdido frente a Learner Tien) ponen un freno considerable a su euforia.

¿Puede Shelton derrotar a Zverev en este US Open 2026?

El favoritismo aparece sin dudas en los hombros de un Zverev que llegaba aquí como primer cabeza de serie... y que sufrió muchísimo para ratificar dicho estatus, pasando por el purgatorio ante Sonego y Halys para encontrar finalmente el cielo en un cuadro amable. La confianza que sumó tras dos partidos al límite fue su mejor aliado, demostrando que ni el físico ni lo mental son ya problemas para un tipo que no controla a quién tiene enfrente, pero sí los domina en cada ronda.

¿Hemos visto a un Zverev despampanante, valiente, a su mejor nivel e impresionando a propios y extraños? Ni mucho menos. ¿Nos hemos encontrado a un Zverev sólido, muy fuerte a nivel mental, capaz de sobreponerse a situaciones complicadas y con una cadencia y constancia dignas de campeón de Grand Slam? A falta de un partido para la gloria, sí. Ahora le toca a Sascha elevar aún más nivel ante su adversario más difícil... y ejecutar todo lo que siempre hizo bien frente a un Shelton contra el que jamás perdió.

La batalla saque/resto será importantísima: Ben tiene al otro lado de la red a un tipo que también se asegura siempre un amplio colchón de puntos gratis, neutralizando una de sus posibles ventajas. Quizás, eso sí, donde más marca las diferencias es desde el fondo de la pista: resiste la derecha cruzada de Shelton con su magnífico revés cruzado, y el golpe convertido en jackpot es sin dudas el revés paralelo, que en caso de estar al 100% obligaría a Shelton a ceder el centro, desplazarse sobre la zona de revés mientras se mueve y perder el control de los puntos.

Aunque, eso sí, la gran clave, como en cada final, se encuentra en la valentía del propio Sascha con su derecha. Sabemos de la mayor debilidad de Ben, y quizás en los intercambios cruzados veamos cómo las dos debilidades se cruzan: es importante para Zverev imponer su drive sobre el revés del estadounidense, pegando con valentía y ganando metros sobre la línea de fondo. Es, sin dudas, la mejor vía para cortocircuitar a Ben... y sabe perfectamente cómo imponerla.

Las claves por las que Shelton puede ganar a Zverev en la final

Para Shelton, toca hacer las cosas al nivel que mostró frente a Alcaraz y en los dos últimos sets de su duelo frente a Tiafoe: empezó muy frío, plano en su lenguaje corporal, desprovisto de un alto porcentaje de puntos ganados con el primero (la gran clave inicial) y ese colmillo que empequeñece a muchos de sus rivales. Sin dudas, es uno de los puntos que debe corregir: un inicio frío y lento en una final de Grand Slam podría condenarle para siempre, con un Zverev más capaz de silenciar el partido con su saque que Tiafoe.

A partir de ahí, será clave para Ben estar siempre en control del punto, optar por los puntos cortos y cubrirse por la zona de su revés. Todo inicia con mucha inteligencia al servicio, con esa variedad tan característica: la mayoría de sus saques caen a la mejor zona de golpeo de Sascha (abiertos al revés del germano), con lo que deberá variar al extremo y ser lo más imprevisible posible en ese aspecto.

A partir de ahí, encontrar su derecha... pero soltando sin miedo la invertida paralela, evitando que Zverev pueda cambiar con su revés paralelo. Subir a la red, abrir ángulos, ser imprevisible desde el fondo y evitar, sin dudas, los patrones de intercambios cruzados sin mucha intención: el germano es más dominador tanto por la zona de revés (que desactiva la derecha de Shelton) como por el drive. ¿O no?

He aquí la gran asignatura para Ben, la clave que perfectamente podría inclinar el partido a su favor: ser capaz de tener tolerancia al intercambio por la zona del revés, utilizando el slice con precisión e incluso atreviéndose con el paralelo. Si tiene su día con este golpe, podrá encontrar el centro de la pista y hacerse con el control del juego; en caso contrario, sufrirá de lo lindo y acabará ahogándose por su zona más débil. Sea como fuere, oportunidad de oro para disfrutar... y para hacernos disfrutar. ¿La primera de muchas? ¿La última bala? ¿Zverev y su gran chance para ser número uno a final de año cuando nadie lo esperaba? ¿Puede el germano batir en Grand Slams a nombres como Thiem o del Potro? El tenis, mañana, dictará sentencia... y no podíamos tener más ganas de comprobarlo.