¿Puede Tommy Paul sorprender a Carlos Alcaraz en el US Open?
El estadounidense ya dio problemas a Carlos en el pasado, aunque el murciano pareció corregir y tomarle la medida. ¿Tiene opciones Tommy en el duelo de octavos?
Carlos Alcaraz afrontará mañana su desafío más complicado en lo que llevamos de US Open 2026. Enfrente, un viejo conocido del circuito y del propio número tres del mundo, uno de los primeros en medir las distancias a la perfección y sorprender a la primera versión en la élite del de El Palmar. Tommy Paul supone una sustancial subida de nivel en el último Grand Slam del año, un comienzo que se ajusta a la perfección a las exigencias de una segunda semana de Major... y querrá verse con opciones en un partido que promete ser de alto voltaje.
Si algo tienen los Alcaraz vs Paul es que jamás decepcionan. Ya sea por tramos de un excelso nivel tenístico (el mejor ejemplo es el partido de cuartos de final de Wimbledon 2024, donde el norteamericano bordó el tenis durante hora y media, pero Carlos firmó una magnífica remontada yendo de menos a más; también el duelo de los Juegos Olímpicos, que, a pesar de concluir en dos mangas, presenció un nivel de muchos quilates por parte de ambas raquetas) o por el drama y la tensión que los rodea (las dos derrotas del murciano frente a Tommy vinieron en partidos largos, ajustados y múltiples giros de guion), cuando español y estadounidense se juntan en una pista de tenis, la entrada vale su peso en oro. Las circunstancias han cambiado de cara al partido de mañana en el US Open 2026... pero esperen, como siempre, fuegos articiales.
Tommy Paul habla antes de enfrentarse a Alcaraz en el US Open.
🗣️ “Es una locura jugar otra vez contra Carlos. Diría que es el tenista al que más veces me he enfrentado de todo el circuito”
🗣️ “Hemos tenido grandes batallas, pero también me ha dado alguna paliza. Voy a dar lo… pic.twitter.com/SGOu1jQPW1— José Morón (@jmgmoron) September 4, 2026
¿Qué debe hacer Tommy Paul para derrotar a Carlos Alcaraz?
La notable versión mostrada por el murciano tras cuatro meses y medio fuera de las pistas ha puesto en alerta a todos los contendientes al título. Ha llegado el jefe para salvar al circuito de esa supuesta inestabilidad que muchos le atribuyen... aunque aún existen dudas e incógnitas con respecto a su físico una vez se acumulen las horas en pista. La primera raqueta indicada para servir de verdadero termómetro puede ser, sin dudas, un tipo que ya sabe lo que es ganar a Carlos... y que también sabe cómo jugarle.
Sin embargo, Paul tampoco viene de su mejor curso; ha sufrido derrotas inesperadas de manera temprana, rara vez le hemos visto en rondas finales de grandes torneos y su tenis ha perdido un poco de la chispa e improvisación que siempre tuvo. Si hay un partido que puede devolverte la confianza, eso sí, es su última victoria, tomándose la venganza de Alexander Bublik (perdió frente a él en un apoteósico thriller nocturno en la Arthur Ashe el año pasado) con una remontada que le deja en un lugar privilegiado antes de verse las caras con Carlitos.
Esa confianza y ese envión de moral serán dos grandes argumentos con los que redoblar la apuesta. Por aquí pasan las posibilidades de Tommy: ser aún más agresivo y voraz de lo habitual (y ya es una característica de la que hace gala cuando se enfrenta a Carlos). Dos golpes parecen capitales: la devolución y la solidez y capacidad de variar con su derecha.
Ante un Alcaraz que todavía no ha terminado de prender motores al servicio, el estadounidense puede explotar una de sus mayores virtudes. Puede... y debe hacerlo: su agilidad le permite golpear el resto casi siempre en una buena posición, y sus bombas a los pies (sobre todo a la zona de revés) del murciano ya han tenido muchísimo éxito en el pasado. Un par de errores no deben empequeñecerle: dar muy poco ritmo al murciano, buscándole las cosquillas con bote prontos, puede provocar que tenga un día en el que, tal y como pasara vs Wu, no termine de encontrar el feeling con su derecha.
He aquí el segundo punto, quizás el más importante. Con el revés asegurado como el mejor golpe de su repertorio, Tommy debe encontrar en la derecha otro bastión con el que hacer maravillas. Hay un golpe que puede ser fundamental: la derecha paralela, con dos vías para tomar el control de la línea de fondo. En primer lugar, para cuando Carlos presione jugando en diagonal con su drive, utilizar una pelota con algo más de altura para resetear el punto, obligar al murciano a desplazarse sobre su revés e inmediatamente tomar el centro de la pista; por otro lado, Tommy debe ser capaz de soltar la mano, jugarse varias paralelas planas con las que subir a la red y utilizar esos contrapiés para mantener a Carlos averiguando de manera constante.
Subir a la red, crear ángulos cortos sobre el revés, tratar de encontrar la línea de fondo en el primer golpe tras el saque... todo debe formar parte de un plan maestro que Paul puede ejecutar, si bien hay una gran incógnita que se cierne sobre su figura. ¿Sería capaz de mantener ese nivel de fluidez y agresividad durante más de dos horas de partido? En Wimbledon, la gasolina le duró set y medio... y Alcaraz es un tipo que, una vez cambia el rumbo del partido, no perdona: lo vio Faria en segunda ronda y también el propio Tommy en otras ocasiones.
Ha sido el problema histórico de Paul en sus últimos duelos contra el murciano: jamás ha sido capaz de mantener ese estado de gracia más allá de las dos horas. Los Slams dan a Alcaraz el tiempo suficiente para operar, jugar con márgenes, mantenerse constante y acabar apagando finalmente los retales de inspiración del norteamericano. Encontrar una solución efectiva a la dosificación de fuerzas será la gran incógnita que puede inclinar la balanza para Paul: la dificultad de la empresa, por mucho que tenga las piezas para lograrla, se antoja enorme. ¿Lo logrará? Tomen palomitas y disfruten del show.