El entrenador de Eala analiza el apoyo masivo que reciben en cada torneo
Joan Bosch ha revelado que en ocasiones es aterrador el ver a tantos filipinos en las pistas apoyando a su pupila por la presión que le puede generar, aunque se mostró encantado.
Alexandra Eala se ha convertido en una de las mayores superestrellas del circuito WTA. La tenista filipina tiene posiblemente a los fanáticos más fieles del tenis femenino, ya que allá donde va siempre hay una gran masa de filipinos apoyándola. Su entrenador Joan Bosch ha hablado al respecto, agradeciendo el apoyo e incluso reconociendo que a veces es aterrador.
Obviamente, tener siempre a la grada a su favor es un aliciente muy importante para Eala, ya que el público le da un empujón que a veces es necesario cuando no tiene su mejor día. Sin embargo, en una entrevista en 'Diary of a Professional Coach' Bosch ha reconocido que a veces también puede ser un arma de doble filo por la presión que puede generar en Alexandra, ya que a día de hoy es una ídolo de masas en Filipinas con todo lo que eso supone.
"Nunca hubiéramos imaginado que esto sería así. Estamos muy contentos con la forma en que la comunidad y los aficionados filipinos nos apoyan. A donde quiera que vamos, están ahí. Esta mañana, en el avión, nos encontramos con algunos filipinos que viajaron desde Washington para ver a Alex en Toronto. Es muy bonito ver cómo realmente creen en ella y la pasión que demuestran en la pista cuando juega.
La pista de Toronto estaba llena todos los días cuando ella jugaba. Para nosotros, a veces incluso da miedo, porque es difícil mantener siempre el mejor nivel. Esta fue una semana difícil para Alex porque ganó en Washington, jugó la final el lunes y viajamos el martes. No fue fácil de sobrellevar. Me alegra que haya podido jugar bien en los dos primeros partidos", sentenció.
Bosch auguraba el éxito de Eala desde la pretemporada
Sin duda, este año ha sido el de la irrupción definitiva de Eala en el circuito, ya que ha pasado de rondar el top 50 a meterse en el top 20 y llegar al US Open 2026 como la número 18 del mundo. Hace unas semanas, la tenista filipina consiguió en Washington su primer gran título después de una maravillosa gira de hierba, por lo que llega con la moral por las nubes al último Grand Slam del año.
Lo que para muchos es una sorpresa, para Bosch era algo que se veía venir desde antes del inicio de la temporada, ya que ha reconocido que "éramos optimistas porque tuvo una buena pretemporada y yo estaba muy contento con la forma en que jugó en Nueva Zelanda. Estaba muy contento con su juego, y debo decir que seguía viendo muchas cosas que podíamos mejorar. Así que se lo dije al equipo, porque también trabajo con otro entrenador, Sandro, y con un preparador físico, Luke, y en las reuniones siempre les decía que si lo hacíamos bien, en algunas semanas concretas podríamos tener una racha mejor que la del puesto 50. En ese momento estábamos entre los 50 mejores y funcionó", finalizó.
El resultado ha sido un año maravilloso al que todavía le quedan varios capítulos, por lo que el objetivo de Alexandra y su equipo es seguir creciendo para soñar con el top 10 del ránking WTA y de paso seguir sumando adeptos a la 'Ealamanía', la cuál cada vez es más fuerte.