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La increíble maldición del US Open que Alcaraz buscará romper este año

El murciano vuelve a Nueva York y tiene en sus manos romper una racha que se remonta a 2008. ¿Logrará lo que se le resistió a nombres como Djokovic o Nadal?

¿Podrá Alcaraz romper la maldición del US Open?

La llegada de un nuevo US Open nos deja a los pies de una de las rachas más increíbles en la historia reciente de los Grand Slams. El último Grand Slam del año ha tenido una fama muy clara desde sus inicios: es el Major de las sorpresas, de los descubrimientos, la oportunidad para que varios jugadores estrenen su casillero de grandes títulos. Muchos de ellos, de hecho, aprovecharon en Flushing Meadows su oportunidad: en las últimas dos décadas, fue en Nueva York donde nombres como Juan Martín del Potro, Dominic Thiem o Daniil Medvedev conquistaron su primer y único Grand Slam.

Que Flushing Meadows sea la plaza de las oportunidades viene con un costo. Para algunos, claro: representa la variabilidad e imprevisibilidad que surge cuando los mejores pisan el cemento norteamericano. Su ubicación a lo largo del año, que provoca que los mejores lleguen con cierto cansancio acumulado, ha sido un factor que se ha acentuado a medida que el tenis se ha ido haciendo más físico: todo ello contribuye a que un año más, nos encontremos ante una especie de maldición que solo un hombre puede reventar: Carlos Alcaraz.

¿Cuál es la 'maldición' del US Open y por qué Alcaraz es el que puede tumbarla?

Cuando Roger Federer estableció un dominio inconmensurable a mediados de los 2000, esta racha parecía una auténtica utopía. El reinado del suizo, campeón de cinco títulos consecutivos entre 2004 y 2008, dio paso a una época en el que el pastel se ha ido repartiendo a partes iguales. Vaya que sí. Desde 2008, ningún campeón del US Open ha sido capaz de revalidar el título el año posterior. Han pasado 17 ediciones sin que nadie haya defendido su corona, creando una especie de cábala que hasta ahora ha resistido todo tipo de intentos.

Varios han sido los nombres que se quedaron a apenas un partido, incluso un par de set, de lograrlo. El propio Roger fue incapaz de defender su título por sexta vez, allá por 2009, en un duelo que todavía hoy recuerda y califica como la final más dolorosa de su carrera deportiva. Aquel inesperado título de Juan Martín del Potro abrió la veda: desde entonces, Rafael Nadal (perdió la final de 2011 ante Djokovic tras ganar en 2010) y Jannik Sinner (perdió la final del año pasado ante Alcaraz tras ganar en 2024) han estado a apenas dos sets de distancia en una ocasión de lograr esta gesta.

Quien se lleva la palma, eso sí, es un Novak Djokovic que ha tenido hasta dos oportunidades para romper esta racha, dos finales en las que también se quedó con la miel en los labios: 2012 ante un Andy Murray que también estrenaría su cuenta particular en Nueva York (venía de derrotar a Rafa en la inolvidable final de 2011) y la muchas veces mencionada final de 2016 frente a Stan Wawrinka: el serbio fue el único, junto a Roger, que llegó a liderar la final en la que podía firmar el doblete, siendo doblegado por 1-3 tras llevarse el primer set.

El peso de la historia se conjura contra Alcaraz: muchos han sido los intentos fútiles por el camino, con situaciones, incluso, descabelladas (Nadal no defendió la corona de 2019 por no viajar a Estados Unidos en el primer torneo postpandemia; el propio Carlos perdió la oportunidad en 2023 con una de las derrotas más sorprendentes de su carrera frente a van de Zandschulp). ¿Será 2026 el momento de romper con lo establecido? No parece el mejor timing... pero si hay alguien capaz de mirar de tú a tú a la historia y sorprenderla, ese es el propio Carlos Alcaraz.