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Cincinnati se tiñe de rojo, blanco y azul: cuatro estadounidenses en cuartos de final

Fernando Murciego - 20 ago 2026
Cuatro estadounidenses, 31 años después: la gesta histórica del tenis local en Cincinnati. Fuente: Getty

El tenis estadounidense vive jornadas históricas en Cincinnati estos días. Cuatro jugadores locales –Tommy Paul, Taylor Fritz, Brandon Nakashima y Frances Tiafoe– se han clasificado para los cuartos de final del Masters 1000, algo que no sucedía desde 1995. Tres décadas después, el torneo vuelve a tener a cuatro estadounidenses entre los ocho mejores, confirmando el excelente momento que atraviesa la nueva generación del tenis norteamericano.

El primero en conseguirlo fue Tommy Paul, que protagonizó una de las grandes remontadas de los octavos de final ante Alexander Zverev. El estadounidense cedió el primer set, pero terminó imponiéndose por 4-6, 7-6 y 6-4. Su próximo rival será Flavio Cobolli, que eliminó a Rafa Jódar en tres mangas. El italiano supone otro obstáculo importante para Paul, que busca seguir avanzando en uno de los grandes torneos de la temporada norteamericana.

Taylor Fritz y Brandon Nakashima protagonizarán uno de los enfrentamientos más atractivos de los cuartos. Fritz superó con autoridad a Christopher O'Connell (6-4, 6-3), mientras que Nakashima volvió a firmar una gran actuación después de eliminar a Daniil Medvedev en segunda ronda y superar ahora a Nuno Borges. El duelo asegura a un estadounidense en semifinales.

La otra parte del cuadro también tendrá representación local gracias a Frances Tiafoe, que derrotó a Félix Auger-Aliassime por 6-3, 6-4. El estadounidense se medirá a Lorenzo Musetti, que acabó con la aventura de Jaime Faria. El último duelo de cuartos enfrentará a Thiago Tirante y Arthur Fils, después de que el argentino sorprendiera a Jakub Mensik y el francés superara a Alex de Miñaur.

Así pues, Cincinnati se prepara para unos cuartos de final con una presencia estadounidense inédita en más de tres décadas. Paul, Fritz, Nakashima y Tiafoe tienen ahora la oportunidad de convertir una estadística histórica en algo físico, algo que se pueda tocar. Un título local en Ohio dispararía la ilusión a pocos días de llegar a Nueva York.