Hace apenas una semana, Bernard Tomic levantaba un título Challenger por primera vez en ocho años. Ahora, el australiano ha confirmado que aquello no fue una casualidad. El exnúmero 17 del mundo debutó en el ATP 250 de Los Cabos con una contundente victoria en 47 minutos por 6-0 y 6-1 sobre el mexicano Álex Hernández, logrando además su primer triunfo en un cuadro final ATP desde junio del año pasado.
La historia adquiere todavía más tintes surrealistas porque Tomic ni siquiera debía disputar el cuadro principal. El australiano se retiró antes de jugar el encuentro decisivo de la fase previa alegando problemas gastrointestinales, pero horas después se benefició de una baja para acceder como lucky loser, una circunstancia que volvió a alimentar el debate sobre el actual sistema de acceso al cuadro final.
Un Tomic cada vez más cerca de regresar a la élite
Más allá de la polémica, el rendimiento del australiano fue impecable. Apenas concedió opciones a Hernández y firmó también su primer triunfo en un cuadro final ATP sobre pista dura desde enero de 2021, una estadística que refleja hasta qué punto había quedado atrás en el circuito.
It must feel like a roller coaster being a Bernard Tomic supporter 🎢 😅
— The First Serve (@TheFirstServeAU) July 28, 2026
The 33-year-old withdrew from his second round qualifying match (reported as gastro) at the ATP 250 Los Cabos Open in Mexico, but just one day later, entered the main draw as a Lucky Loser to earn his first… pic.twitter.com/nD1CwOJgaJ
El triunfo tiene además importantes consecuencias clasificatorias. Tomic asciende provisionalmente hasta el puesto 169 del ranking ATP, acercándose cada vez más a posiciones que le permitirían volver a competir con mayor regularidad en torneos del máximo nivel.
La sensación es que, después de años marcados por la irregularidad y los altibajos, el australiano vuelve a encadenar resultados positivos. El título Challenger de la pasada semana y este convincente estreno en Los Cabos invitan a pensar que atraviesa su mejor momento competitivo en mucho tiempo.
Su próximo desafío será de máxima exigencia. En octavos de final le espera Karen Khachanov, uno de los principales favoritos al título. Será una magnífica prueba para medir hasta dónde llega este inesperado resurgir de un jugador cuyo talento nunca estuvo en discusión y que, a sus 33 años, parece decidido a escribir un nuevo capítulo en una carrera que muchos daban por terminada.

