Jack Draper ha sufrido su enésimo contratiempo de los últimos meses al tenerse que retirar del ATP Washington 2026 a falta de un día para su debut ante Alex Michelsen por una nueva lesión en su brazo izquierdo. Ya son demasiados problemas físicos para un tenista cuyo peor enemigo está siendo su propio cuerpo y que no levanta cabeza.
No hay que olvidar que Draper fue número 4 del mundo hace no tanto, pero desde mediados del año pasado volvió a sufrir los problemas físicos que ya habían marcado el inicio de su carrera. El hombro izquierdo, el brazo izquierdo, la rodilla... Lesiones que evitan que su progresión vaya acorde al talento que tiene, y que le está impidiendo cumplir con las expectativas que apuntaban a que sería el tercero en discordia en la hegemonía de Carlos Alcaraz y Jannik Sinner.
Draper y una pesadilla de la que no puede despertar
El año pasado, Draper apenas pudo jugar 10 torneos, retirándose del US Open por un problema en el hombro y comenzando una racha que se extiende hasta día de hoy. Este año regresó en febrero jugando la Copa Davis con Reino Unido, e incluso disputó los Masters 1000 de Indian Wells y Miami para seguir cogiendo rodaje, pero se notaba que todavía le faltaba mucho. Además, en su primer torneo de la gira de tierra batida en Barcelona tuvo que retirarse por un problema en la rodilla.
Dos meses y medio después, Draper anunció el fichaje de Andy Murray como entrenador y su regreso en la gira de hierba en el torneo de Eastbourne, donde llegó hasta semifinales. Sin embargo, desde entonces no ha podido volver a jugar por varias lesiones, por lo que su regreso a las pistas vuelve a ser una incógnita una vez más. Jack lo sigue intentando y trabajando como el que más para revertir la situación, pero ha entrado en un bucle del que necesita salir cuanto antes para retomar el rumbo de su carrera y volver a ser el jugador que un día fue.

