Marta Kostyuk continúa dando pasos de gigante en la temporada 2026. La ucraniana se clasificó para los cuartos de final de Wimbledon tras superar con autoridad a Ashlyn Krueger, confirmando que su extraordinaria semifinal en Roland Garros no fue una casualidad. A sus 24 años, atraviesa el momento de mayor madurez de su carrera y se está consolidando como una de las jugadoras más consistentes del circuito.
La victoria en Londres supone un nuevo hito para una tenista que parece decidida a explorar sus propios límites. Después de años alternando actuaciones brillantes con cierta irregularidad, Kostyuk ha encontrado la estabilidad necesaria para competir de tú a tú con las mejores en cualquier superficie.
Marta Kostyuk after beating Krueger to reach Wimbledon QF
— The Tennis Letter (@TheTennisLetter) July 6, 2026
“A few weeks ago, we had a conversation about the backflip.. the celebration you do when you win a title. You said ‘Only if I win at Wimbledon’. You’re 3 matches away now. Have you been practicing?”
Marta: “I mean, I… pic.twitter.com/xVV09XLeNB
Tras el encuentro, dejó además una de las imágenes más simpáticas del día al referirse a la ya famosa voltereta hacia atrás que acostumbra a realizar en algunas celebraciones, una habilidad heredada de su infancia como gimnasta. Sin embargo, dejó claro que los aficionados tendrán que seguir esperando para volver a verla.
"Hace unas semanas hablamos sobre el mortal hacia atrás. Hay gente que me lo pide cada vez que gano un partido", comentó entre risas. "Les digo: 'Lo reservo para el único momento en que gane mi primer Grand Slam'. Así que espero poder hacerlo algún día". La respuesta refleja la enorme ambición con la que afronta esta etapa de su carrera. Marta Kostyuk ya no se conforma con firmar grandes resultados puntuales; quiere luchar por los títulos más importantes y empieza a hablar de ellos con total naturalidad.
The moment Marta Kostyuk reached her first Wimbledon Quarterfinal.
— The Tennis Letter (@TheTennisLetter) July 6, 2026
The twirl.
The dress.
What a moment. 🥹
The queen of celebrations. 🧑🩰 pic.twitter.com/q7ttDTO216
Su progresión durante los últimos meses invita al optimismo. Haber enlazado unas semifinales en Roland Garros con unos cuartos de final en Wimbledon evidencia una evolución competitiva notable y confirma que su tenis ya es capaz de adaptarse a escenarios muy distintos. Todavía quedan tres victorias para que ese simbólico mortal vea la luz. Si mantiene el nivel mostrado hasta ahora, nadie descarta que Londres pueda acercarla un poco más a ese sueño.

