Arthur Fery está protagonizando el torneo de su vida y ya recoge los frutos de una actuación histórica en Wimbledon 2026. El británico, de 23 años, comenzó el tercer Grand Slam de la temporada como número 114 del mundo y sin haber superado nunca la segunda ronda de un major. Poco más de una semana después, ya tiene asegurado el mejor ranking de su carrera y sueña incluso con instalarse entre los mejores 40 del planeta.
Su victoria en los octavos de final le garantiza, de momento, ascender virtualmente hasta el puesto número 63 del ranking ATP. Se trata de un salto de 51 posiciones que le permitirá entrar por primera vez en el Top 100 y consolidarse en la élite del circuito, dejando atrás años de lucha en torneos Challenger y fases previas.
Un premio que puede ser todavía mayor
La escalada de Fery, sin embargo, podría no haber terminado. El británico afrontará los cuartos de final con la oportunidad de seguir haciendo historia y, si consigue derrotar a Flavio Cobolli para alcanzar las semifinales, escalaría hasta la posición número 36 del mundo. En apenas un torneo habría pasado de ser un jugador obligado a pelear por entrar en los cuadros finales a convertirse en uno de los cabezas de serie de referencia en muchos eventos del circuito.
Más allá de los números, Wimbledon ha supuesto un punto de inflexión para la carrera del jugador londinense. Nunca antes había alcanzado la segunda semana de un Grand Slam y ahora se ha convertido en la gran revelación de la edición, además de ser el último representante británico con vida en el cuadro masculino. El impacto de este resultado también se traducirá en un calendario muy diferente para los próximos meses, aunque mejor esperar a que acabe su torneo para hacer todos los números.

