Rafa Jódar ya conoce quién será su primer rival en Wimbledon 2026. El sorteo podría haberle emparejado con nombres como Jack Draper, Matteo Berrettini o Hubert Hurkacz, pero la suerte ha sido benévola con el español y su debut vendrá frente a un tipo que también jugará por primera vez el cuadro final del torneo londinense. Se trata de Felix Gill, actual #220 del ranking ATP, quien disputará el torneo gracias a una invitación de la Federación Británica.
Gill, a sus 24 primaveras, ha entendido de primera mano la dureza del tenis. Un currante nato que se ha labrado su camino a base de picar piedra, sin disponer de las oportunidades de otros compatriotas. El año pasado estaba jugando un Futures en Getxo a estas alturas del año, con el único objetivo de sumar puntos en el escalón bajo y subir en el ranking... y vaya si lo ha logrado: una subida de casi 400 posiciones, para pasar en 12 meses del top-600 al casi top-200 de la clasificación mundial.
🎾Rafa Jódar debutará el lunes 29 de junio como profesional sobre hierba en @Wimbledon ante el invitado Felix Gill, 220 del @atptour
— RNE Deportes (@RNEdeportes) June 26, 2026
🌱El leganense de 19 años podría enfrentarse a Sinner, vigente campeón, en los octavos del All England Club https://t.co/561OPPQS6a pic.twitter.com/xhgXj4vfvQ
¿Cómo juega Felix Gill, próximo rival de Jódar?
Olvídense del arquetipo del jugador británico, con tendencia a subir a la red, tirar de golpes muy potentes, ser muy agresivo y con una clara tendencia a las superficies rápidas. Felix escapa de ese molde: es un tenista cerebral, que utiliza los efectos de zurdo para maniatar a su rival con el golpe de derecha y a partir de ahí acercarse a la media pista. Apenas de 1,75 de altura, su potente tren inferior le permite desplazarse a las mil maravillas desde el fondo, aplicando efectos a sus golpes para desesperar a rivales de mayor envergadura.
No es casualidad, pues, que utilice la tierra batida como catapulta para construir puntos y ranking. Comenzó el año, sin ir más lejos, ganando un Futures en Antalya (tierra batida): fue el inicio de todo, mientras su eclosión tuvo lugar en la India, donde firmó una final y una semifinal en dos Challengers para asomarse al top-300. Hace poco llevó al tercer set a Pablo Carreño en el Challenger de Murcia y este será su bautismo de fuego en las grandes ligas, si bien viene con cierto rodaje: sumó hace unos días su primera victoria ATP en Eastbourne, frente a Marco Trungelliti, demostrando que su estado de confianza es trasladable al césped. Ilusión por bandera, pero un rival varios escalones por debajo del madrileño, que debería tener más potencia y velocidad en sus golpes.

