Tras encender las alarmas hace unos días al no jugar su partido del miércoles ante Karen Khachanov en el Giorgio Armani Tennis Classic, Novak Djokovic sí ha saltado a pista en la tarde del viernes para jugar este torneo de exhibición y así calentar motores de cara a Wimbledon 2026, consiguiendo una sufrida victoria ante Tommy Paul por 6-3 6-7 y 7-5 en el tie break de desempate.
Lo primero que pueden hacer los amantes del tenis es respirar tranquilos, ya que Djokovic parece estar al 100% físicamente. No es fácil jugar tu primer partido de la gira de hierba ante un rival tan correoso y completo como Tommy Paul, muy bueno en hierba, y ha superado el reto con creces. Es cierto que era un partido de exhibición, pero se le ha visto preparado de cara a intentar conseguir su octavo título de Wimbledon y su Grand Slam número 25.
Buenas noticias para Djokovic de cara a Wimbledon
No hay que olvidar que el tenista serbio no competía desde su dura derrota en tercera ronda de Roland Garros ante Joao Fonseca después de ganar los dos primeros sets. Su físico ya no es el que era, por lo que cuando los partidos se alargan se complican mucho para sus intereses. Eso sí, en una superficie como la hierba, donde el físico no es tan prioritario, podría tener una oportunidad de oro para volver a ganar un Grand Slam casi 3 años después (US Open 2023).
De momento, las sensaciones son buenas viéndole jugar ante Tommy Paul, y no hay que olvidar que tendrá un cuadro relativamente asequible para llegar hasta las rondas finales, otro factor a tener muy en cuenta, ya que a priori no debería llegar con mucha carga de minutos a los encuentros clave. El año pasado llegó muy mermado a semifinales y no pudo hacer nada ante Jannik Sinner, pero esta temporada podría ser diferente.

