Tras unos días en silencio, Jannik Sinner ha acudido hoy al Hospital San Raffaele de Milán para someterse a unas pruebas médicas tras su tempranera derrota en Roland Garros 2026, tal y como adelantó que haría después de sus problemas físicos en París que le llevaron a perder ante Juan Manuel Cerúndolo en segunda ronda cuando tenía el partido prácticamente ganado, con 5-1 arriba en el tercer set y dos sets a favor.
No es la primera vez que el número uno del mundo sufre un contratiempo físico en un momento importante, ya que en el Open de Australia estuvo a punto de perder ante Eliot Spizzirri por un golpe de calor. En esta ocasión, Sinner reconoció que no se debió al calor de Roland Garros, sino a un malestar corporal que llevaba sintiendo desde la misma mañana de su derrota, algo todavía más preocupante al ser reincidente.
El físico, el principal enemigo de Sinner
El año pasado, el jugador de San Cándido se tuvo que retirar de torneos como el Masters 1000 de Shanghai (segunda ronda ante Griekspoor) o el Masters 1000 de Cincinnati (en la final contra Carlos Alcaraz), por lo que ha quedado demostrado que su mayor enemigo a día de hoy sigue siendo el mismo, ya que da cierta sensación de fragilidad cuando acumula una gran carga de partidos. Hasta la fecha, venía ganando todo en la gira de tierra batida, pero en Roland Garros su cuerpo dijo basta.
La situación duele todavía más teniendo en cuenta que Sinner era el gran favorito a ganar el torneo, el único que le quedaba para completar el Career Grand Slam y su palmarés de grandes títulos. Sin embargo, ha salido del Hospital San Raffaele igual de simpático que siempre, saludando a todos los medios presentes y con la mirada ya puesta en la gira de hierba, donde disputará únicamente Wimbledon.

