Este domingo se cerró a lo grande una semana donde el tenis fue protagonista en la capital de España. El Challenger 75 y el WTA 125K de Madrid pusieron a Madrid en el centro del mapa, eventos que pudimos analizar con José Luis Rascón.
Conocido como ‘Tati’ Rascón (Madrid, 1971), su figura viene ocupando desde hace diez años la butaca de director de la Federación de Tenis de Madrid, un lugar en el que interesa estar estos días. ¿Por qué? Porque mirando la clasificación es imposible no ilusionarse con las andanzas de Rafa Jódar, Martín Landaluce o Dani Mérida, tres espadas que prometen reunirse pronto en el top100 y liderar a esta nueva hornada de españoles. Punto de Break se sentó con Tati para valorar esta explosión de talento en la capital, pero también del trabajo que todavía queda por hacer para que esta rueda de talentos no pare de girar.
No es un Masters 1000, pero esta semana en Madrid tampoco está nada mal.
Este es un torneo más familiar, más agradable para el aficionado, al final estás muy cerca de los jugadores, tanto en las pistas como por el recinto. Más allá de esto, es un torneo que ha gozado de un nivel muy alto de jugadores en ambos cuadros, así que para nosotros, como federación, es un placer organizar estos dos torneos. La idea es manteneros e ir cogiendo peso, aunque ojalá podamos crecer.
Este año habéis juntado ambos cuadros en la misma semana, bajando la categoría del Challenger y subiendo el WTA. ¿Por qué?
Los torneos Challenger depende de la ATP y los 125K de la WTA, no es como un ATP 250 que tú tienes tu semana y ahí lo puedes gestionar como creas conveniente. Aquí estás en manos de los movimientos que hay en Europa, por ejemplo, esta semana había un Challenger 125 en Monza, así que no permiten tener en la misma semana dos torneos que se hagan la competencia. Han preferido promocionar más el de Monza, así que para compensar nos propusieron cambiar la semana del WTA para mantener también la categoría del otro torneo.

Porque iros a otra semana…
No interesaba porque esta semana es muy buena dentro del calendario, justo aquí cerraba la lista para Roland Garros, así que hay jugadores que llegan con el ranking al límite para poder conseguir los puntos. A partir de ahora, esto nos va a generar una competencia muy clara, porque si Monza sigue ahí como un Challenger 125, nosotros no vamos a poder crecer… para eso tendríamos que irnos a otra semana, cosa que ahora mismo no nos interesa.
La verdad es que el lugar es impresionante.
Tenemos que agradecerle al Real Club de Campo que nos dejen estas instalaciones, lo digo porque conozco muy bien el día a día de los clubes y esa relación que deben cuidar con los socios. Ellos creyeron en el proyecto desde el principio y la relación es de 10, aunque sabemos que hacer estos dos torneos en una sola semana supone un engorro para los socios.
¿Por qué?
Por los espacios que cogemos, por el parking, porque pierden cierta privacidad… dos torneos en la misma semana ya no solo requiere un esfuerzo muy grande para el club y los socios, sino también para nosotros. Logísticamente es muy complicado, además de las exigencias que te ponen ATP y WTA para mantener la categoría de cada torneo. Ha sido un reto muy importante, pero estamos muy contentos con el resultado. Hacer en Madrid un evento de estas características no es tan fácil, requiere de muchas exigencias y unas instalaciones tan grandes como estas.
¿Repetiréis en 2027?
Vamos año a año, no es como un torneo ATP 250, que además de ser tuyo, supone un activo. Ahora cuando acaba el torneo, ATP/WTA hacen un análisis, una especie de feedback sobre cómo ha salido todo para compararlo con el resto de torneos que se celebran esta misma semana en Europa. A partir de ahí, ellos tienen la potestad para mantener el torneo, proponerte un cambio de semana o bajarte de categoría. Estás en sus manos completamente.

Si fuera por vosotros, no hay duda.
Nosotros queremos hacer los dos torneos en la misma semana, no lo cambiaríamos. Hoy sabemos qué cosas debemos reforzar para mejorar, hay determinadas parcelas que debes potenciar para tener a 160 jugadores al mismo tiempo y cumplir todas sus necesidades. Veremos qué planes tienen para el próximo año.
Hay que hablar de los apostadores, uno de los grandes males que siempre sufre este torneo. ¿Se puede combatir esto?
Por nuestra parte, tolerancia cero con este tema. El tenis es respeto, valores, esfuerzo, todo esto lo hemos vivido desde pequeños, así que es fundamental que el jugador pueda jugar en un entorno encomiable donde pueda estar tranquilo… pero también es cierto que es algo que no podemos controlar. A diferencia de otros torneos, aquí la gente está muy cerca de los jugadores, cualquier cosa que puedan decir les llega más rápido. Hemos intentando reforzar la seguridad, hemos pasado de tener 5 controladores a tener 20, aunque hay momentos que es incontrolable.
¿Y cuál es el plan para erradicarlo?
Cuando alguien pase una línea roja que no se pueda pasar, invitarle a salir de la pista […] Es un tema complicado, existe en todos los torneos, pero aquí, en determinados momentos se ha magnificado, es como si fuera una Copa Davis. A nadie le gusta ver eso, pero no es fácil de controlar.
¿Se benefician los torneos de las apuestas?
El torneo no se beneficia, al revés, le perjudica. No soy un experto, entiendo que esto genera mucho dinero, pero se me ocurre algo muy sencillo: quien esté vendiendo esa información para que esa gente pueda apostar, que no lo venda. Si de alguna manera no se tuviera de manera inmediata el resultado que tú estás viendo para poder apostar… eso es lo que alimenta que luego pase todo lo demás. La clave es que se vendan esos datos; si no los tienes, no se puede apostar. Pero vamos, el que más pierde en este tema es el organizador y el promotor del torneo, que al final es quien tiene que controlarlo sin ser él quien lo está promoviendo.
¿Y qué me dices de las amenazas de muerte en redes sociales?
Todo en la vida tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. Las redes sociales tienen cosas muy buenas, por ejemplo, en la visibilidad que puede llegar a tener un torneo, pero también tiene sus cosas malas. La clave es saber equilibrarlas o minimizarlas. Ese acoso que reciben los jugadores es muy complicado de manejar, pero me encantaría tener la solución para cortarlo de raíz.

Hablemos del tenis madrileño, que está de moda.
Estos jugadores se están retroalimentando entre ellos, eso es lo bonito. Cuando compartes generación y han crecido juntos, cuando ves que uno hace grandes resultados, al final te abre la puerta para intentar tú hacer lo mismo. Todo eso genera una competitividad muy sana que provoca que todos los jugadores cercanos vayan obteniendo mejores resultados. Madrid está viviendo un momento mágico, no hay una generación igual en la historia del tenis madrileño de jugadores jóvenes que tengan el potencial y ya estén consolidados, aunque les queda mucho por mejorar. No te hablo solo de Madrid, estos jugadores son los que van a estar ahí mucho tiempo a nivel nacional.
¿Ha sido aleatorio?
Hombre, un poco de suerte siempre tienes que tener, pero creo que se ha generado un ecosistema muy sano a través de los clubes, todos estos jugadores salen de clubes y escuelas, de haber estado con técnicos que les han formado así de bien.
¿Se puede poner una medalla la FTM?
Se la pondría más a los clubes que no a la Federación. El motor del tenis en España está en los clubes y todo lo que hacen con sus escuelas, sus torneos y su vida social, con todo eso que mueve. Eso no existe en ningún país del mundo, por eso cuando a mí me preguntan cuál es el secreto para que hayamos tenido todos estos jugadores durante tantos años, siempre acudo a las cuatro claves de siempre.
Espera que apunto.
Lo primero son los clubes, parte fundamental. Unos técnicos increíbles en cada una de las etapas, antiguos jugadores que no fueron tan buenos pero que hicieron muy buenos a sus jugadores. Los torneos, en proporción con los países que tienen los Grand Slams –450M€ contra los 9M€ que tenemos aquí–, podemos decir que en España se puede jugar absolutamente de todo, en cada nivel de la pirámide. Por último, el clima. Hay un ecosistema muy bien formado a lo que habría que sumar un último factor: la raza. Nuestros jugadores tienen una raza competitiva que en este deporte es clave.

Jódar, Landaluce y Mérida. ¿Te atreves a ponerles techo?
Sería mojarse demasiado, ya sabéis la dificultad que tiene el tenis, incluso siendo muy bueno te pueden pasar mil cosas en el camino. Lo que está claro es que tener a jugadores como Mérida, Landaluce y Jódar es un privilegio, siendo dos de ellos campeones de Grand Slam Junior. Lo de Jódar, pasando del #911 al #57 en un año, te confirma que estamos ante un jugador especial, solo hay que tirar de datos. Luego cada uno llevará su ritmo, pero todos tienen cosas muy positivas, han demostrado que van a estar ahí, ahora veremos si siguen mejorando cada día y pueden mantener ese progreso. Por la juventud que tienen y por la situación en la que están, el techo lo van a poner ellos.
¿Qué tiene Jódar que le hace tan especial?
Es una máquina mentalmente, en la parte mental es diferente a los demás, lo ha demostrado desde que era pequeño. Estuve en las #NextGen de Jeddah y les vi jugar a Landaluce y Jódar, quizá Martín en ese momento no tenía tanta confianza, pero Rafa contra Tien me dejó alucinado. De hecho, se lo dije a mi compañero: ‘Este tío va a ser una bomba’. Con esa actuación, por encima de lo físico o lo técnico, me ganó por lo que me demostró a nivel mental. Ese es lo que ha hecho que queme todas esas etapas tan rápido, ahí se ven las capacidad que tiene.
¿Qué consejo le darías para que nada se tuerza?
Que le protejan. Por muy bueno que sea mentalmente, uno no está preparado para vivir todas estas cosas, como todo en la vida necesitas cierta experiencia, madurar y canalizarlo todo correctamente. Es clave que lo protejan en todo lo que le suceda a partir de ahora, que le abstraigan de todo lo que es ajeno a lo que necesita desarrollar. Se tiene que preocupar solamente en aquellas cosas en lo que realmente es bueno, que intente ser mejor jugador cada día mientras su entorno gestiona todo lo demás.
Su padre es entrenador, la persona que viaja con él. Una decisión valiente que de momento funciona.
Cuando alguien te va bien, ¿por qué cambiarlo? Igual si lo cambias, por las razones que sean, puedes desestabilizar algo que ya está estabilizado. Para mí, lo que ha hecho Rafa con su padre es de otra dimensión, conozco muy pocos casos así. Su padre es preparador físico, conoce el deporte pero no conocía el tenis, un deporte muy técnico y complejo. Que Rafa le haya seguido y hayan conseguido estar donde están ahora mismo significa que han hecho todo muy bien, han encontrado un equilibrio que merece la pena mantenerlo de por vida. ¿En el futuro? Pues hombre, si en algún momento necesitas un refuerzo para ser mejor en algo muy específico, creo que sería interesante añadir otra voz.

¿Por qué Madrid nunca había sacado una generación así de buena?
Madrid tiene unas escuelas de base y de formación brutales, algunas pasan de 500 alumnos, pero el entrenador que está muy orientado en esas escuelas se va a su casa cada día, no tiene que estar viajando ni invirtiendo en la logística que requiere la alta competición. Cuando te va bien con lo que estás haciendo, en tu casa, conciliando correctamente a nivel familiar y ganándote la vida, depende un poco de la vocación de cada uno. Aquí nunca hubo esas academias de competición que sí han tenido Barcelona o Valencia, nunca tuvimos esa infraestructura para que los entrenadores puedan viajar a los torneos, pero es que la alta competición es muy jodida. Es un esfuerzo tan grande que… tienes que tener una convicción altísima para dedicarte a la alta competición, además que es un sector muy desagradecido. Puedes dedicarle la vida entera a un jugador que, si tienes dos malos resultados, ese jugador te va a dejar. Hay que conocer desde dentro la alta competición para saber cómo funciona.
¿Cómo aprovechar este boom del tenis madrileño para que no se detenga la cadena?
Esa es una buena pregunta porque no es sencilla […] Si fuera sencilla, quizá se podría haber aprovechado más el tirón de Rafa Nadal, pero yo creo que sí se ha aprovechado. Mira todos los jugadores que hemos tenido, esto es algo excepcional. ¿Cómo beneficiarnos más de este momento? Principalmente, no perdiendo ese tren, porque esto son generaciones muy difíciles de tener, son el futuro del tenis español, así que debemos sacarle partido. Debemos proponer acciones para que toda esa gente que viene detrás no se pierda en la transición de junior a profesional, ahí nos vamos a centrar.
¿Y cómo se hace eso?
Construyendo una academia a nivel Comunidad de Madrid donde todos esos jugadores puedan tener absolutamente de todo para poder desarrollarse y tener la logística que necesitan para seguir evolucionando aquí.
Bonita misión a medio plazo.
Eso es importante pero, para mí, la clave es cuidar mucho la base y su promoción. Esto es lo que retroalimenta la competición, que es algo importante, pero es mucho más importante que en los colegios se siga enseñando tenis y que movamos 25.000 niños cada año. Que esos niños, cuando terminen el colegio, se planteen si quieren seguir jugando a tenis gracias a los clubes cercanos que les puedan ofrecer ese ecosistema. La parte de personas federadas ocupa el 5%, así que debemos apuntar al otro 95% que también busca tener una relación más social con el tenis, no solo competitivo. Ese sería el ideal, que toda persona pueda divertirse con el tenis y adaptarlo a su propio modo.

¿Te ves algún día como presidente de la RFET?
Ahora mismo estoy en Madrid, aquí he vivido todas las etapas, pero en Madrid todavía tengo una misión por terminar. Hay proyectos muy interesantes que se tienen que finalizar, la realidad es que solo estoy centrado en esto, no tengo puesto el foco en la RFET. Esto te lo digo a día de hoy, ya veremos lo que pasa dentro de unos años, aunque de alguna manera sería como cerrar un círculo precioso.

