Viene siendo recurrente el discurso de Patrick Mouratoglou anunciando que la muerte del tenis, como deporte de masas, está cerca. Aprovechando la celebración de una nueva edición de la UTS, el francés volvió a reincidir en su pronóstico.
Y es que pocas personas parecen más preocupadas por el futuro de nuestro deporte que el señor Patrick Mouratoglou, quien desde hace años se sacó de la manga un torneo llamado Ultimate Tennis Showdown donde reunir a los mayores personajes del circuito para que mostrasen su potencial en un formato más cercano al espectador joven. Eso está genial, pero lo que realmente preocupa al galo es que el resto de las organizaciones no piensen igual que él. ¿Realmente corre peligro el tenis en un futuro a medio plazo? Nuestro protagonista parece tenerle demasiado claro.
“El tenis es un deporte muy popular entre la gente de mi generación que, básicamente, descubrió el tenis en los años 70-80. La base de aficionados es enorme, pero es un público mayor, así que los patrocinadores están ahí y los derechos de televisión también. Todo está bien en ese sector, ahora bien, si nos proyectamos de aquí a 20, 30 o 40 años, la base de aficionados ya no será ninguna, por lo que ya no habrá tenis”, vaticina Mouratoglou en una entrevista con Eurosport France. “Es bonito conservar lo que tenemos, es fabuloso, pero también hay que pensar en el futuro, esto es lo que siempre digo. La ATP y los Grand Slams están viviendo el momento presente, hacen su trabajo extremadamente bien porque son muy rentables, pero nadie está pensando en el futuro del tenis”, añade.
Y cuando a Patrick se le mete una idea en la cabeza, no parará hasta que todo el mundo la conozca, aunque muchos ya no giren la cabeza al verle ocupando un nuevo titular. “De verdad que no entiendo cómo puede sobrevivir el tenis de aquí a 2050 o 20255, no veo forma posible. Una vez más, sea cual sea el deporte que tratemos, solo será rentable y funcionará desde el momento en que la gente lo vea. Si no hay una base amplia de aficionados, entonces no habrá patrocinadores, ni tampoco público. Por lo tanto, si las personas menores de 30 años no consumen este tipo de producto, el tenis está en peligro de aquí a 30 años”, asegura con vehemencia.
“El tenis es el mundo de ayer, se creó antes de 1900, el formato nunca se ha modificado desde entonces. Hoy los patrones de consumo han cambiado totalmente con las redes sociales, las plataformas de streaming, los videojuegos... los menores de 30 años ya no consumen el contenido como antes. Incluso los jugadores, cuando les hago la pregunta, el 100% me dice que ya no ven los partidos, me dicen que son demasiado largos, solo se centran en ver lo más destacado. El producto no es adecuado; sí es adecuado para nosotros, adecuado para mí, pero no para los menores de 30 años”, concluye.
La solución de Patrick Mouratoglou para salvar el tenis
Faltaría más que, después de vendernos que el tenis está cercano a desaparecer del mainstream, no fuera Mouratoglou el primero en proponer alguna idea innovadora para salvarlo. Su mayor creación, de momento, es el UTS, un evento con formato reducido, con cartas especiales y donde cada jugador cobra un precio acorde a su rendimiento. Es decir, una especia de exhibición, pero en la que hay que sudar un poco si quieres amasar más billetes que tus rivales. Sin defender que esto sea la revolución definitiva, para Patrick sí supone un buen punto de partida.

“La UTS es una combinación de un deporte real y también de espectáculo, son las dos cosas. Digamos que no es solamente uno u otro. Una exhibición es 100% espectáculo, ahí los jugadores juegan al 20 o al 30% de sus posibilidades, es por eso que los jugadores se quejan de que el calendario es demasiado restrictivo mientras participan en exhibiciones. La gente no entiende estas cosas, pero una exhibición nunca te puede cansar lo mismo que un torneo, no es comparable en absoluto. De otra parte, cuando te toca jugar un partido oficial, ahí sí que existe una fatiga física y mental importante”, corresponde el francés en defensa de lo propio.
La postura de Mouratoglou es firme y no se detendrá hasta que todo el mundo acepte que tiene razón. O si no, el tiempo hablará y responderá a esta cuestión. De momento, el francés es el primero en tender la mano para que el resto se suba al barco antes de que sea demasiado tarde. “Si la gente ya no quiere ver el tenis tradicional, la ATP y la WTA se verán obligadas a cambiar completamente el formato al día siguiente, lo cual será complicado. Quizá puedan asociarse con nosotros y hacer que estos dos formatos vivan uno al lado del otro hasta que haya potencialmente un cambio”, concluye.

