Carlos Alcaraz no se ha mordido la lengua a la hora de opinar acerca del reloj que les controla el tiempo entre punto y punto durante el saque, y que deriva en warnings en ocasiones innecesarios. Sobre ello también ha sido preguntado Taylor Fritz, que tiene una vision un poco más neutra. "Creo que a veces podríamos ser un poco más inteligentes con esto, aunque el reloj se pone en marcha automáticamente después del punto. En el pasado tuve problemas cuando eran los árbitros los que lo ponían en marcha, porque me parecía que algunos árbitros lo hacían más rápido que otros.
"Ahora, al ser automático, cuando termina el punto simplemente empieza. No depende realmente del árbitro. Como he dicho, creo que puede haber cierto margen para jugar con ello en determinadas situaciones, como cuando alguien termina el punto en el lado más alejado de la pista, en la red, y tiene que ir a por la toalla, ya que a veces simplemente no hay tiempo suficiente", reconoció en rueda de prensa.

