La final del ATP 500 de Doha dejó un contraste evidente entre la plenitud competitiva de Carlos Alcaraz y el aprendizaje todavía en construcción de Arthur Fils. El francés fue superado con claridad (6-2, 6-1 en menos de una hora), incapaz de encontrar soluciones ante el ritmo, la precisión y la intensidad del número uno mundial.
Sin embargo, la derrota no empaña la gran semana del galo. Llegaba a su primera final tras ocho meses de ausencia por una fractura en la espalda, derrotando a rivales de alto nivel y recuperando sensaciones competitivas. El propio jugador quiso quedarse con esa lectura positiva. Volver a pelear por un título después de un parón tan largo ya supone, para él, una victoria en sí misma.
Arthur Fils se queda con lo pisitivo
El propio Fils se quiso quedar con lo positivo de su torneo. Después de ocho meses fuera, alcanzar una final supone para él una victoria silenciosa: “El objetivo es mantenerse positivo. Una final después de ocho meses parado así sienta bien. Hoy fue un poco más complicado, mucho más complicado, pero son cosas que pasan y hay que seguir adelante”.

El galo reconoció sin rodeos que el partido estuvo condicionado por el nivel de Alcaraz, aunque también admitió no haber mostrado su mejor versión: “Jugué peor que lo que venía jugando esta semana. Pero él es el número uno, no ha perdido un partido desde el inicio del año, se ve por qué. Ahora mismo es otro nivel y yo todavía no estoy ahí, no estoy en absoluto ahí”. Lejos de excusas, insistió en la necesidad de mejorar: “Tendré que trabajar, pero ahora mismo no estoy en ese nivel. Juega muy, muy bien y no tengo nada que decir”.
Un futuro ilusionante
El francés tiene ante sí un futuro muy prometedor. Con tan solo 21 años, ya acumula 3 títulos ATP y ha estado a las puertas del top-10 ocupando el puesto nº 14 del ranking. El choque, además, le sirvió para entender con precisión qué le separa de la élite actual del tenis en la que se encuentran Alcaraz y Sinner. La velocidad de bola y la presión constante fueron determinantes: “Va muy rápido, desde el inicio pone mucha presión, juega bien, fue bastante complicado. Habrá que ver el partido y analizar cómo ocurrió”, comentó el francés.
Tras la derrota, su calendario inmediato aún está por decidir. El francés no descarta competir esta próxima semana en el ATP 500 de Dubai donde se encuentra inscrito, aunque lo valorará junto a su equipo: “No lo sé, lo veré con el equipo. Estoy en el cuadro y juego contra Lehecka, todavía no sé cuándo. Es un buen partido de entrada (risas). Veremos qué pasa, pero por ahora parece que voy”.

