Paula Badosa sonríe por estar de nuevo en el Open de Australia, allí donde fue feliz en 2025 alcanzando la ronda de semifinales. ¿Qué le deparará el destino en esta edición? De momento, lo importante es que el factor físico parece tenerlo controlado.
Y eso es lo más importante desde, prácticamente, el inicio de su carrera profesional. Paula Badosa llegó a ser la Nº2 del ranking, ha levantado cuatro títulos WTA y es semifinalista de Grand Slam. Esto lo sabemos, lo que no sabemos es cuántas más cosas habría conseguido de haberle respetado las lesiones. Con 28 años, no queda otra que vivir con esta carga, buscando siempre soluciones y trabajando duro a diario para que su cuerpo no vuelva a ser su principal enemigo. En la previa del Open de Australia 2026, la española atendió a Eurosport para analizar con qué ánimos aterriza en Melbourne.
Imposible iniciar la conversación sin poner sobre la mesa el último recuerdo de Paula en este torneo, cuando rompió su techo el pasado mes de enero alcanzado por primera vez unas semifinales en un evento de Grand Slam. “Aquel fue un torneo increíble, de los más bonitos que he vivido en mi carrera profesional, tengo unos recuerdos muy buenos de aquello. Creo que jugué un nivel de tenis muy alto, empecé al año muy bien, con mucha confianza, así que para mí es una alegría volver a este lugar doce meses después”, reconoce la actual Nº26 de la clasificación.
No pudo empezar mejor su calendario, hasta que llegaron las curvas y todo empezó a torcerse. Una vez más, su cuerpo le fue tendiendo trampas y no todas fue capaz de salvarlas. Con un balance de 18-14. Badosa apenas pudo jugar tres partidos desde julio hasta noviembre, de ahí que otra pregunta obligada en la entrevista estuviera relacionada con su estado de salud.
“Físicamente, ahora el cuerpo me ha respondido muy bien, también vengo de hacer una pretemporada muy, muy larga. Estas dos semanas estuve compitiendo y el cuerpo respondió bien en los partidos, así que el feedback es positivo”, añade la de Begur tras su paso por Brisbane y Adelaida, donde pudo ganar un encuentro. “Obviamente, cada día tengo que estar pendiente de mi físico, ya sabéis lo mucho que he sufrido con las lesiones, es un tema en el que me gustaría mejorar. Ojalá que este temporada pueda prevenir y eso me permita competir muchas más semanas”, afirma con ilusión.
Paula Badosa confiesa qué es lo que más le falta
Quizá unos octavos de finales Brisbane (derrota con Rybakina) y una primera ronda en Adelaida (derrota con Bouzkova) no representan una gran inicio de curso para Badosa. ¿Una victoria en dos torneos? Exactamente el mismo recorrido que en 2025, justo antes de colarse entre las cuatro mejores del Open de Australia. La española se aferra al pensamiento de que algo similar puede volver a suceder, aunque habla con la voz de la experiencia, la de una persona realidad que conoce la dificultad que tiene profundizar tanto en un Grand Slam.

“Cada torneo es diferente, soy consciente que vengo de una situación donde estuve muchos meses parada, soy la primera que sabe a lo que se enfrenta. Me falta mucho ritmo competitivo, lo noto cuando estoy dentro de pista, pero también sé que en cada torneo que pase me iré encontrando un poquito mejor. Al final lo que necesito son muchos partidos y horas en pista”, valora la mujer que se enfrentará en primera ronda a la kazaja Zarina Diyas.

