Dentro de poco va a cumplirse un año desde que Daria Kasatkina confirmara su cambio de nacionalidad de la rusa a la australiana. Desde entonces, y pese a la gran alegría que este cambio produjo en la vida de la número 40 del mundo en el Ranking WTA, Daria no ha conseguido despegar, tomándose incluso alguna pausa obligada debido a la presión.
Las expectativas y el nivel de atención cambiaron de forma drástica para una Kasatkina que todavía sigue haciéndose a la idea de lo que esto supuso. Sobre esto y mucho más habló la jugadora australiana tras caer en su debut en el WTA Brisbane 2025, donde no pudo llevarse una gran batalla contra Anastasia Potapova.
"Me sentí genial, la pista estaba llena. No pude conseguir el resultado que quería, pero, en general, creo que el partido fue bastante bueno y entretenido. Obviamente no es como quería empezar la temporada, pero bueno, es lo que hay, en el tenis no hay empate, hay una ganadora y una perdedora".
Los nervios de Kasatkina en Australia y su mal momento
"Fue súper emotivo. Fue duro, pero al mismo tiempo, estaba súper nerviosa, pero también muy emocionada por ir. Había una mezcla de todo. El público fue genial y, honestamente, sentí todo el apoyo. Lo intenté lo mejor que pude hoy, pero no fue suficiente. Además, me enfrenté a una oponente difícil. Creo que jugó muy bien hoy.
Casi me pongo a llorar al salir a pista y escuchar los gritos de apoyo, pero pude controlarme. Tenía muchas ganas de ganar y sentir esa energía extra al final del partido, pero desafortunadamente no sucedió. He pasado por un año difícil, así que ahora estoy bien, pero aun así, tengo que salir del hoyo. Nunca es fácil. He pasado por este tipo de desafíos un par de veces en mi carrera. Es una tarea difícil, pero hay que hacerlo".
Kasatkina y la presión
"El año pasado fue demasiado para mí, en muchos aspectos de la vida y también en la pista. Claro que sé que nadie me presiona. Solo yo me pongo la presión, porque quiero demostrar, quiero representar a Australia, demostrar con resultados. Cuando no sucede, me siento mal. Aunque sé que nadie espera que lo haga, yo lo espero de mí misma, quiero devolverle el favor al país.
Soy yo quien se está poniendo este peso sobre los hombros, porque estoy conociendo la mentalidad australiana y demás, y sé que la gente de aquí me apoya simplemente porque quiere. No esperan que ganes un Grand Slam mañana, pero también es simplemente mi forma de ser. Me genera mucha presión, pero así es como me criaron y cómo jugaba durante toda mi carrera. Tengo que cargar con este peso e intentar dar lo mejor de mí".
Sobre el cambio de nacionalidad de jugadores rusos
"Ya vemos que muchas rusas se cambiaron. Para finales de año, ya había unas tres o cuatro chicas que lo habían hecho. Obviamente, cada una tenía sus razones. Vemos todo lo que está pasando. Sinceramente, no sé si habrá más, porque todos guardan estas cosas en secreto hasta el último momento. Sinceramente, no lo sé, ya han sido muchas las que se cambiaron. Así que quizá sí, quizá no. Como dije, son cosas confidenciales, y no sé nada de los chismes".


