Rafa Jódar tenía hoy una oportunidad de oro para asegurar su billete a las semifinales de las ATP Next Gen Finals 2026. La tarea no era fácil: enfrente estaba uno de los mejores jugadores del año a nivel Challenger, un Nicolai Budkov Kjaer capaz de subir como la espuma merced a cuatro conquistas en el segundo escalón del circuito. El madrileño estuvo algo más irregular que en su primer duelo, acumulando una pléyade de errores no forzados en ciertos tramos para acabar cediendo en cuatro mangas (4-1, 4-1, 1-4, 4-2). Eso sí, sus posibilidades de avanzar a semifinales permanecen intactas.
Si hay algo que tiene este torneo, es que su formato te puede condenar al acumular 10 minutos de mal tenis. Con los sets a cuatro mangas no hay tiempo para inicios lentos o momentos fríos: el margen de reacción es mínimo. Le ocurrió a un Rafa Jódar que salió a la pista con la sensación de no haber olvidado su hazaña ayer ante Learner Tien, ajustando teclas y encontrándole el timing a la bola. En un abrir y cerrar de ojos, Nicolai Budkov Kjaer, antítesis total en su inicio (sólido, sin cometer errores y firmando restos muy profundos) ya se había adelantado en el marcador.
El segundo set fue un calco del primero, con una diferencia muy clara en la devolución. Mientras a Jódar le costaba mucho ser profundo y poner en juego los primeros de su rival, Kjaer se anticipaba a las bombas del madrileño y le negaba muchísimos puntos gratis gracias a restos de primer nivel. No encontraba soluciones Rafa ante la atenta mirada de sus entrenadores, y su rival, impetuoso en las celebraciones pero con un poso y una calma distintivas en la pista, se despegaba en el marcador.

Jódar tuvo una muy buena reacción, pero un tramo de muchos errores le volvió a condenar
El partido tuvo un giro de 180º en un tercer set en el que Rafa comenzó a carburar al resto. Ahora era él quien firmaba devoluciones centelleantes, minando la confianza de un Kjaer que notó un momento de cierta relajación. La derecha del madrileño también empezó a tomar protagonismo, y sus combinaciones de resto + drive, especialmente con los segundos del noruego (apenas metió un primero en este parcial) reflejaban que la dinámica del duelo había cambiado.
En el cuarto set, lo que parecía una puerta clara hacia una nueva y épica remontada se acabó diluyendo como un azucarillo. ¿El motivo? Tres errores no forzados seguidos de Jódar en un turno de servicio, un pequeño lunar que se castiga más que nunca si tu rival vuelve a sacar como los ángeles (con saques consecutivos, incluso, a 216 km/h) y el formato no te da tregua. Solo un resquicio, nada más, fue suficiente para que el nórdico asegurase el cuarto set y, así, la victoria, si bien no todavía la clasificación.
Necesitaba Kjaer una victoria en tres mangas para estar matemáticamente clasificado. El set ganado por Jódar puede tener una importancia capital mañana, puesto que el desenlace de este grupo está todavía en el aire. Rafa se jugará su pase en el derbi español frente a Landaluce, pero todavía podría quedar fuera en caso de victoria (con un triple empate a dos triunfos)... o incluso podría volver a perder y estar dentro (con un triple empate a un triunfo). Escenarios abiertos y set muy importante en un torneo en el que hoy el madrileño no estuvo tan clínico como en su duelo frente a Tien, pero en el que se volvió a evidenciar su incuestionable talento (más a fogonazos en esta ocasión) y se mantienen vivas las esperanzas de todos los españoles.

