La llegada de las Next Gen Finals al circuito ATP supuso un pequeño seísmo dentro de un ecosistema que pedía nuevos formatos. Quizás algunas excentricidades inherentes a esta novedad alejaron al espectador promedio, pero buena parte del público tenístico supo valorar una iniciativa que juntaría a las grandes promesas del circuito, a aquellos destinados a reinar en un futuro. En un año, 2017, donde la edad media del top-10 había subido a límites insospechados, la propuesta tenía todo el sentido del mundo... y no imaginaba el rotundo éxito que supondría para aquellos que pasaran por este escaparate.
Evidentemente, si nombres como Carlos Alcaraz o Jannik Sinner han llegado a lo más alto del circuito no se debe a una esporádica participación en un evento. Eso sí: sus perfiles se vieron potenciados, al menos durante varias semanas, por un torneo que desprende desparpajo, ganas de triunfar y una vibra, quizás, algo más relajada que la del despiadado circuito regular. Este cóctel no deja lugar a la duda: tras siete ediciones, encarando ya la octava fecha, las Next Gen Finals han sido un verdadero éxito... y no bajan ni mucho menos su listón.
Alcaraz y Sinner, los dos mejores ejemplos en una lista de muchos quilates
Los dos dominadores del circuito pasaron en algún momento por este torneo... y lo dominaron. Quizás aquí radica uno de sus grandes éxitos, el de saber promocionar y "pillar" en el momento justo a exponentes que tenían todos los ingredientes de dominar más pronto que tarde el circuito profesional. Muchos habitantes de Milan recuerdan todavía, allá por noviembre de 2019, cómo un enclenque pelirrojo que había accedido a este torneo con una invitación dominó a sus coetáneos con una naturalidad y convicción aplastante, tumbando en la final a un Alex de Miñaur que le triplicaba en experiencia: fue uno de los primeros momentos en los que el público se dio cuenta del potencial inagotable del de San Candido. Punto a favor.

Si la diferencia entre Jannik y Carlos Alcaraz es de apenas dos años, el español se aplicaría el cuento... justamente dos temporadas después. La aparición del COVID postergó la eclosión del murciano, que esperó a 2021 para ejercer su primera aparición, donde dominaría con puño de hierro en una semana donde se vio las caras con nombres como Brandon Nakashima o Holger Rune. Si hay algo que define a este formato y que sirve como muestra de su éxito es su capacidad de replicar rivalidades posteriores en el circuito, algo que le quedó muy claro al gran público en sus primeras ediciones.
Porque sí, hay vida más allá de Jannik y Carlos, y es aquí, precisamente, donde las Next Gen se revalorizan. La premisa principal, la de impulsar el talento joven, se ve respaldada por los números: de los 47 jugadores que han disputado este evento, 31 han llegado a ser top-30, 15 han llegado a ser top-10, nueve han llegado a ser top-5 y, además del español e italiano, Daniil Medvedev completa el triplete de números uno. De entre esos nombres que asaltaron el top-10, varios amenazan con revalorizar su valor en próximas temporadas: Jack Draper, Holger Rune, Lorenzo Musetti o Taylor Fritz, mientras que otros llegaron a combinar su triunfo en las Next Gen con victoria posterior en su evento espejo "de adultos", las ATP Finals (Stefanos Tsitsipas tiene en su honor ser, junto al propio Jannik, el único en repetir éxito en ambos eventos; lo hizo, además, en años consecutivos, ganando en Milán en 2018 y en Londres en 2019).
Chung o Donaldson, los que "no pudieron ser"
Son un porcentaje muy pequeño, pero este torneo también tiene un curioso currículum si nos fijamos en aquellos jugadores que apuntaban al cielo, pero que se quedaron por el camino. El caso más recordado es, sin dudas, el de uno de sus campeones: Hyeon Chung fue el encargado de abrir el historial de campeones en 2017, derrotando en la final a Andrey Rublev, pero su camino al estrellato se vio quebrado por las constantes lesiones en su espalda y su fragilidad física, como si un guiño macabro del destino le hubiese designado como "sacrificado" en pos del éxito final del resto de ganadores.

Jared Donaldson apuntaba a ser un sólido miembro de la parte noble de la clasificación ATP... hasta que una lesión crónica le obligó a apartarse de este deporte con apenas 25 años. Las wildcards otorgadas a jugadores italianos en sus primeras ediciones descubren otras historias como las de Gianluigi Quinzi, exnúmero uno del mundo junior y otro ejemplo de gran proyecto que jamás aprovechó su potencial, o Liam Caruana, que pasó de robarle sets a Taylor Fritz a convertirse en agente inmobiliario. Son las caras B de un evento de indudable éxito, un semillero de grandes tenistas que arranca una nueva edición en Jeddah en apenas dos días. ¿Quiénes serán los próximos Alcaraz o Sinner?

