Solamente aparece su nombre en cinco partidos en este 2025. Después de un gran inicio de año llegando a las semifinales del ATP de Hong Kong, Juncheng Shang vio algo no iba bien en su pie izquierdo en su debut en el Open de Australia ante Alejandro Davidovich, tanto que al término del segundo set se veía obligado a retirarse. Y lo que en un principio era unas simples molestias, acabó en una operación en el pie izquierdo que le ha obligado a no coger la raqueta durante más de seis meses.
“En Australia, lo estaba pasando bastante mal. Pensábamos que era una contusión ósea o algo así, y pensábamos que no era tan grave”, asegura el chino en unas declaraciones recogidas por la ATP. Pero la cosa cada vez iba a peor: "A veces me despertaba en mitad de la noche y empezaba a dolerme, y tenía que caminar un poco para que circulase el dolor".
De unas simples molestias a una operación
La situación no era fácil, pero Shang se dio cuenta de cuál era la solución: "Después de un mes, tal vez, seguía doliendo igual. A veces dolía más y tenía dolor en reposo cuando dormía, así que pensé: 'Vaya, esto posiblemente va en esa dirección'"
Pero con descansar no bastaba y la decisión para terminar totalmente con los dolores pasaba por el quirófano. Eso suponía decir adiós a prácticamente la mitad de la temporada, pero Shang aceptó las consecuencias deportivas para recuperarse físicamente: "El dolor desapareció, salvo por los cortes con el bisturí. Obviamente, la medicación al principio me ayudó mucho. Pero después, durante la rehabilitación, me dolía un poco aquí y allá. Cuando caminabas, siempre tenías miedo de que algo se rompiera, porque no lo sentías como algo propio. En general, ha ido muy bien. Me alegro de haber pasado un buen rato en casa, con mi familia, y mi fisioterapeuta Charlie es genial. Ha desempeñado un papel muy importante en esta rehabilitación".
Una vez superado el dolor y el proceso de recuperación, el joven de 20 años volvía a coger la raqueta: "Fue entonces cuando me di cuenta de que el problema del pie estaba solucionado y que lo único que teníamos que hacer era recuperar la forma y encontrar el ritmo de juego, y que estaría listo para los torneos. Creo que lo más emocionante es que no siento dolor y juego feliz en la pista. No importa cuáles sean los resultados".
Una vez recuperado el ritmo de juego, Shang vuelve a la competición en el ATP de Toronto. Será su tercer torneo de la temporada a finales de junio, por lo que debe de coger puntos, sensaciones y victorias cuanto antes: "Estoy contento de poder jugar los pocos torneos que quedan este año, que no son muchos. Pero tengo mi parte favorita de la temporada, que es en casa, justo después del US Open. Así que todo es positivo, creo".
Aunque él, por el momento, solo quiere disfrutar: "Obviamente, el ritmo en el circuito es muy diferente al de los entrenamientos. Cuando los entrenadores te pasan las pelotas, el ritmo es completamente diferente... Hay mucho en juego y tengo muy buenas sensaciones por haber vuelto. Y lo más importante para mí, una vez más, es simplemente disfrutar, porque llevo mucho tiempo sin jugar, solo he disputado dos torneos este año. Jugar mi primer torneo 1000, creo que es muy especial estar aquí en Toronto", confiesa un Shang que pasó de ser el número 47 del mundo a bajar 40 puestos hasta el número 87, pero ahora tiene una oportunidad de oro para recuperar su mejor tenis después de un calvario que empezó con unas molestias y que le lastraron hasta el quirófano.

