Locura total la de Iga Swiatek al hacerse con el primer Wimbledon de su carrera. La polaca se marcó un torneo espectacular y llegó a la final tras mostrarse intratable ante Polina Kudermetova, Caty McNally, Danielle Collins, Clara Tauson, Liudmila Samsonova y Belinda Bencic, pero por si fuera poco, vapuleó en la final a una Amanda Anisimova desconectada (6-0 6-0). No cedió ni un solo set en todo el torneo y demostró que sí es capaz de mostrar un nivel superlativo de tenis en las pistas de hierba y se impuso por todo lo alto, haciéndose con su sexto Grand Slam a sus 24 años.
Cuando escuchamos el nombre de Iga Swiatek siempre lo asemejamos a Roland Garros, pues esta tenista tiene un idilio con la tierra batida y lucha por ser una especie de 'Nadal' en el feudo parisino. Aún así, ya obtuvo la corona del US Open en 2022, y justo en un año complicado de resultados para ella en todas las superficies, llegó a la gira de césped y decidió tener un cambio de chip total para explorar sus límites. No solo lo logró, sino que tocó el cielo con el título de Wimbledon 2025. La polaca, emocionada por el torneo que jugó, estuvo en rueda de prensa tras la victoria.
- Un trofeo increíble para ella y dardo a los medios polacos
"Verme como campeona es algo surrealista para mí, he disfrutado cada minuto. Estoy orgullosa de mí porque nadie esperaba esto. Ha sido una temporada llena de altibajos y con mucha presión que venía desde fuera. Lo de hoy es algo que hace que el tenis me siga sorprendiendo. Estoy feliz con el proceso y esto me da mucha experiencia. Los últimos meses han sido complicados por cómo los medios me describían. Y realmente, aunque sea doloroso para mí, sobre todo los medios polacos no han sido agradables conmigo. Espero que ahora me dejen trabajar tranquila porque tengo a la mejor gente a mi alrededor. Sé que la gente quiere más y más, pero es mi proceso, mi carrera y mi vida".
- Wimbledon, ¿su Grand Slam más difícil?
"Es una pregunta muy difícil. No lo sé, el hecho que sea en hierba es cierto que lo hace más especial y más inesperado para mí. Las emociones son más grandes que cuando he ganado Roland Garros porque ahí sé que puedo optar al título cada año. Aquí no es así, y me he tenido que demostrar a mí misma que sí era capaz de ganar. Igualmente, no puedo escoger entre Grand Slams porque para todos trabajo muchísimo".
- Unos resultados que recuerdan a su mejor momento
"Estoy sorprendida por la consistencia que he mostrado durante todo el toreno. Sabía que lo podía haber logrado antes, pero creo que nunca había estado sacando tan bien durante estas semanas en hierba. Bad Hamburg fue un torneo que me ayudó mucho para mejorar esto porque antes tenía muchos más altibajos. He intentado entrar a pista con la positividad que sentía durante cada día y quería estar concentrada. Me he sentido bien y creo que mi nivel ha ayudado a mostrar un nivel bueno de forma constante".
- Una mentalidad distinta en las finales
"El tenis es un deporte mental, pero hay que tenerlo todo para ganar torneos. Se necesita un buen tenis, estar bien físicamente, no estar cansada, tener buenos partidos previamente para no estar mucho tiempo en pista y estar con la concentración al máximo. Las finales son diferentes en cuanto al nivel que se muestra, y por eso a veces son un poco feas, porque hay mucho estrés y lo que hay que priorizar es la experiencia que uno tiene. Hoy solo he querido disfrutar mi tiempo en la Centre Court y saborear estos momentos de buen juego en hierba, porque nunca se sabe si van a volver (risas). Hoy estaba nerviosa, pero solo he intentado hacer mi trabajo, nada más".

