Andrey Rublev puede ser una amenaza real. El ruso está sintiendo de nuevo la bola, algo imprescindible para un golpeador nato como es él. Además, en una superficie como la hierba donde la velocidad de la bola adquiere una importancia sideral, su tenis puede hacer mucho daño. Es lo que se está viendo en este Wimbledon, donde el ruso ya ha superado tres rondas, siendo las dos primeras muy exigentes ante Laslo Djere y Lloyd Harris, pero en su último duelo ante Adrian Mannarino (7-5, 6-2, 6-3) mostró su mejor versión en muchos meses. Algo que deberá tener en cuenta Carlos Alcaraz, posible rival del ruso en los octavos de final.
Al de Moscú se le ve algo más relajado y más suelto en la pista, ya no está tan tenso e irascible, aunque nunca se descartan sus ataques de ira. Y parte de esta serenidad se debe a que vuelve a golpear la bola como él quiere, con potencia y muy rápida, y eso en Wimbledon es una arma de doble filo. Así que sobre su gran tenis actual, las posibilidades de verse con el español y la igualdad del circuito masculino habló en rueda de prensa.
Feliz por su tenis mostrado hasta el momento
"Incluso antes de empezar Wimbledon me burlaba de mi equipo, como si no supiera lo que iba a hacer, si íbamos a perder en primera ronda y luego nos íbamos a casa o no. Pero el nivel finalmente está ahí. Estoy jugando bien. Le estoy pegando bien a la pelota. Empiezo a sentir que, sí, el nivel está ahí, y es solo cuestión de tiempo en términos de resultados. Incluso durante todos los meses que estuve practicando duro, parece que estaba haciendo bien las cosas y que no estaba pegando mal a la pelota, pero en el fondo sentía que algo no estaba ahí. Pero finalmente ahora sé que estoy golpeando la pelota, de nuevo, super bien. Mejor que desde hace mucho tiempo".
Nada que ver con su eliminación en primera ronda del año pasado
"No sé, porque el año pasado, por supuesto, no quieres perder en primera ronda en los Grand Slams, pero a veces pasa. Podemos verlo este año con muchos de los mejores jugadores. A mí también me pasó en el Abierto de Australia. Pero no es algo crucial, porque aún nos quedan torneos, aún tenemos más Grand Slams por delante. Este año, por supuesto, estoy contento de haber ganado tres partidos. Así que me fue mejor que el año pasado. Ya es mejor que nada.
Sin receta para jugar contra Alcaraz
"¿Cómo es jugar contra él? No lo sé. Pero conmigo, los últimos partidos, ha jugado bien y me ha destrozado. Especialmente el último en Turín. Conmigo jugó increíble. Es la misma sensación que con Sinner. Estás jugando contra los mejores jugadores. Saben cómo hacer todo. Saben cómo golpear. Saben defender. Saben ser pacientes. Saben ser fuertes mentalmente. Saben sacar, saben restar. Es como ‘vale, tendré una oportunidad si juego también mi mejor tenis hoy, entonces quizás tenga una oportunidad. Si muestro debilidades, estás acabado’. Así que no puedes mostrar ninguna debilidad. Esa es la diferencia. Porque en algunos partidos te relajas un poco o te quejas un poco, pero aun así puedes ganar porque estás muy por delante en el marcador o eres mejor jugador. Con ellos, uno o dos puntos te cuestan el partido".
Analiza de manera muy interesante la igualdad actual en el circuito
"Ha sucedido porque, en primer lugar, ahora el nivel de tenis aumenta mucho. En mi opinión, los jugadores de ahora todo saben jugar al tenis. Todos ellos pueden servir duro. Sacan a 220. Muchos de los jugadores, aunque no sean tan altos, a veces golpean la pelota con fuerza sin pensar. No hay táctica. No hay estrategia, sólo disparan, y eso es todo. Cuando juegan así, pueden perder fácilmente, y por eso quizá sean el 90 en el ranking, o algo así, porque no pueden jugar así constantemente. Pero luego tienen esos días o esas semanas en las que sienten la pelota. No tienen nada que perder porque están jugando contra el jugador que es mejor que ellos, y de repente esas bolas, están dentro".
Obviamente, cuando eres un jugador mejor clasificado y todo el mundo espera que ganes, cuando alguien mejor clasificado, un top-10 juega contra un tipo de 80 o 90, no puedes perder ni dos juegos contra él o tres juegos. Cuando ganas un set por 7-5, eso no es normal. Por supuesto, esos jugadores, tienen incluso más presión. Están un poco más apretados. No juegan de la misma manera que si se enfrentaran a otro jugador del top-10. Esas cosas cuentan mucho en esos momentos. Por eso a veces puede pasar, porque antes yo diría que los jugadores del top-10, como cuando yo empezaba a jugar, los jugadores del top-10, podías ver la diferencia entre el top 10 y el resto, como los jugadores del top 50. Ahora se ve la diferencia entre el uno y el dos, Alcaraz y Sinner, comparado con el top 50. Pero a partir del número 3 o 4 del mundo, es el mismo nivel. Como Taylor Fritz es, creo, el número 5 del ranking. No sabes si él es mejor o Medvedev o Tsitsipas o Norrie o Tiafoe. Tal vez Tiafoe es 15, 16 en el mundo. Entonces, esto demuestra que el nivel es súper parejo”, sentencia un Rublev que vuelve a sentir la bola y eso es un serio aviso para sus rivales, concretamente para Alcaraz, que puede ser su siguiente contrincante.

