Apenas quedan un par de días para que llegue el sorteo del cuadro de Wimbledon 2025. La Catedral del Tenis espera a una pléyade de competidores con un claro objetivo: reinar y levantar el título de campeón en el que posiblemente sea el escenario más prestigioso del circuito. Sin embargo, echar un vistazo al circuito ATP y a la fortaleza de sus primeros puestos reduce el abanico, para muchos aficionados, a apenas un par de nombres con verdaderos argumentos para hacerse con el título. ¿Carlos Alcaraz? ¿Jannik Sinner? ¿La vuelta a la cúspide de Novak Djokovic?
Carlos parece el gran favorito, especialmente tras llevarse el gato al agua en las últimas dos ediciones; Jannik Sinner vendrá con las uñas bien afiladas y buscará revancha tras la final de Roland Garros, y aún está por ver si su mentalidad ha hecho el "reset" completo que necesita; Novak Djokovic siempre está ahí, y quizás sabe que Wimbledon es su mayor bala para conquistar el #25 Grand Slam... y, más atrás, aparecen nombres amenazantes que han dado pequeñas señales sobre su potencial en césped. ¿Quiénes son los grandes favoritos a ganar en Londres?
PRIMER ESCALÓN - Carlos Alcaraz: Si alguno tenía dudas, el título en Queen's las acalló por completo. Imposible llegar a la Catedral en mejor estado de forma que el que presenta Carlos, que baila sobre la pista con la ligereza de los elegidos y ataca con la potencia de los tráilers más pesados. Su saque, renovado, alcanzó guarismos históricos en su última conquista. Su derecha permanece igual de punzante que siempre, más mortífera aún ante la rapidez de la superficie. Su juego de pies, excelente, le da las dos décimas de segundo que necesita para anticiparse a los demás... y su juego, claro, fluye debido a su estado de confianza: levantó una final imposible en Roland Garros, solo ha perdido un duelo desde que comenzó la gira de tierra y, por si fuese poco, ha ganado las dos últimas ediciones de este torneo. Llegará el día, como le pasó a los mejores, en los que quizás caiga en la primera semana; hasta entonces, es imposible sacarle del primer escalón.
SEGUNDO ESCALÓN - Novak Djokovic/Jannik Sinner: Pónganles en el orden que ustedes quieran. Pocos aficionados se atreverían a pronosticar que el título saldrá de este trío de ases, un trío de ases en el que serbio e italiano arrancan la carrera ligeramente por detrás del murciano. No por deméritos propios, claro: la evolución natural de Jannik nos hace pensar que está destinado a estrenar más pronto que tarde su cuenta de títulos de Wimbledon, y Novak es la mayor garantía competitiva de la historia del tenis, además de mostrar su hambre y motivación en el pasado Roland Garros.
No parece suficiente, de todos modos, para estar por delante de Carlos: Sinner evidenció en Halle que su cabeza aún no ha desconectado lo suficiente del durísimo varapalo de la final en París, y Djokovic es consciente de que debería sortear, o al menos eso dicta la lógica, a dos jugadores generacionales, a cinco sets, con 38 años, para sumar su 25º Grand Slam. Eso sí, alicientes hay de sobra para ambos: el serbio puede igualar a Federer como el mayor campeón en Londres (ocho títulos) y proclamarse el campeón de Grand Slam más veterano del Siglo XXI, mientras que el italiano quiere volver a recortar la distancia de grandes títulos frente a Carlos y, por qué no, cobrarse la revancha de la Chatrier en un hipotético duelo por el título. Ojo, por cierto, al lugar en el que caiga Novak en el cuadro: unos posibles cuartos de final ante Sinner o Alcaraz provocarían un auténtico terremoto desde el inicio de la segunda semana.
TERCER ESCALÓN - El resto del mundo: Podría parecer una exageración, pero la distancia entre Carlos, Novak y Jannik es muy amplia con respecto al resto. No quiere decir que no pueda (y vaya a) haber sorpresas: la hierba es la superficie más especial e imprevisible del circuito, el tapete donde menos experiencia tienen los mejores, pero un partido no hace dos semanas, y la regularidad y consistencia de los nuevos dos dominadores del circuito (además de que el propio Djokovic, mismamente, llegó a la final el año pasado conservando molestias en una pierna) suponen montañas increíblemente altas.
Dentro de este pelotón de perseguidores, claro, hay nombres que destacan más que otros. Jack Draper, a pesar de su traspiés en Queen's frente a Lehecka, parece llegar más preparado que nunca y disponer del estilo de tenis necesario para llegar lejos, además de que podría beneficiarse a nivel de cuadro de su estatus como top-4. La única incógnita en torno al británico será ver cómo soporta el hecho de ser la principal punta de lanza del tenis de su país: por vez primera, los focos y los tabloides apuntarán directamente a él, y Andy Murray y Emma Raducanu saben de buena tinta lo cargante que puede llegar a ser este tema.
Alexander Bublik confirmó en Halle que atraviesa el momento más dulce de su carrera. Si llegó a cuartos en su teórica peor superficie, en un Roland Garros que siempre le fue adverso, ¿qué no podría hacer en Wimbledon? Su gran problema, claro, es que enfrentaría en tercera ronda a un jugador del top-8: necesitará una pequeña mano del sorteo para suavizar sus esfuerzos y posibilidades de cara a una segunda semana. Quizás pueda unirse al triunvirato un Daniil Medvedev que subió prestaciones en Halle, ha sido semifinalista en Londres en sus últimas dos ediciones y parece recuperar sensaciones con el servicio, mientras que quizás tampoco debamos olvidar a nombres como Ben Shelton (ha demostrado no necesitar una racha positiva para hacerlo bien en Slams, perdiendo este año únicamente ante Sinner y Alcaraz al mejor de cinco sets) o a Taylor Fritz (campeón en Stuttgart, dentro del top-8 y completamente olvidado tras un irregular inicio de año, la hierba beneficia a su tenis y siempre le sentó bien).
Solo queda dejar que seáis vosotros quienes conforméis en comentarios (también en nuestro vídeo en Youtube, donde desgranamos aún más el posible camino de los campeones y los motivos de nuestra lista de favoritos personal) vuestro listado de grandes favoritos antes de que se abra el telón. ¿Quién conquistará Wimbledon 2025? Os leemos.

