Lo quería tanto Jack Draper es torneo que no pudo reprimir sus actitudes más primarias al ver cómo se le escapaba el tren. El británico cayó este sábado en las semifinales del ATP 500 de Queen’s ante un Jiri Lehecka que llegaba como tapado pero que lleva repartiendo un altísimo nivel de tenis durante toda la semana. La lección de hoy le permitirá al checo pelear mañana por uno de los mayores trofeos de su carrera, aunque primero toca despedir a un Draper que se marchó de la pista desconsolado, dolido por haber fallado a la misión de conquistar el trono en casa.
Valorar lo positivo
“Sé que este mi mejor resultado aquí, hoy perdí ante un jugador que fue mejor que yo esta vez. Al final cometes un par de errores aquí, un par de errores allá y esto es imperdonable a estos niveles. Siento que ha sido una semana sólida, no jugué mi mejor tenis pero, al mismo tiempo, he notado la mejora respecto al curso pasado. Me di la oportunidad de estar mañana en la final, pero no pudo resistir en el último ramo. Así es el tenis, no hay más que añadir, seguiré trabajando para ser mejor de lo que soy ahora, quiero hacerlo mejor en Wimbledon”.
El momento de explosión
“En esos momentos pensaba de todo, quizá en la manera que estaba jugando. Al final son muchas horas de esfuerzo, muchas horas de trabajo duro hasta ponerme en esa posición, aunque realmente traté de levantarme y controlar mi energía. Cuando ves que sucede algo así en un momento límite luego es muy difícil verte rompiendo el saque en el próximo juego, aunque hice todo lo posible para que sucediera. Obviamente, no apruebo este tipo de comportamientos, pero es el lugar en el que estaba en ese instante. Estaba tratando de sacar todo lo que tenía, intenté competir en cada pelota, pero al final no pude controlar mi ira. No quiero comportarme así, honestamente, pero así soy como competidor”.
Enfermo durante la semana
“Llevo luchando toda la semana con algunos problemas físicos, sufro amigdalitis ahora mismo. No me he tenido bien ningún día, hice todo lo posible para levantar cada partido, siendo alguno de ellos muy difícil. Eso explica algunos altibajos que tuve esta semana, pero es normal si tienes que enfrentarte a estos tipos que sacan y juegan así de bien. Estoy orgulloso por la posición que tomé, creo que fui muy profesional, como atleta no me quedaba otra opción. A nadie le importa lo que te pase fuera de la pista, tienes que sostenerlo ahí fuera y hacerlo lo mejor que sepas. Por eso estoy orgulloso, por darme la oportunidad”.
Retirarse no era una opción
“Intenté recuperarme, pero el cuerpo no me lo puso fácil, lo último que necesitaba era jugar partidos de 2h30min bajo ese calor. Seguro que esta no es la mejor receta para sentirte mejor. Hoy probablemente ha sido el día que peor me he sentido, pero nunca he pensado en retirarme, en absoluto. Estaba en las semifinales de Queen’s, probablemente hubiera saltado a la pista aún teniendo la pierna rota, no me habría retirado por nada del mundo. Salí ahí fuera a dar todo lo que tenía, por eso puedo estar orgulloso. No hay excusa que valga, es solo la forma en que me siento, hoy perdí ante un rival que fue mejor que yo en los momentos clave, fue más valiente. Estoy orgulloso por el esfuerzo que hice pero, al mismo tiempo, destrozado por la derrota”.
De Queen’s a Wimbledon
“Definitivamente, ahora me daré algunos días libres, quizá un par de días de descanso. Definitivamente es lo que necesito, mi objetivo principal es ir a Wimbledon lo más preparado posible y lo más fresco posible. Tengo toda una semana por delante para llevarlo a cabo, creo que es muy positivo haber conseguido reunir estos cuatro partidos en hierba antes de llegar al Grand Slam. Soy sincero, el objetivo principal siempre ha sido Wimbledon, pero este es un torneo que he seguido desde niño, siempre me motivaba mucho jugar aquí. Duele un poco más por ser en casa, cada partido que pierdo me lo tomo mal, pero aquí el dolor es un poco mayor. Me llevará un par de días olvidarlo, pero tengo mucha motivación para mejorar”.

