Chris Evert, una de las mayores leyendas del tenis femenino y mundial, tanto por sus títulos como por su lucha por mejorar la calidad del circuito femenino, estuvo de lleno en la creación de la WTA en 1973, impulsado por Billie Jean King. Además, fue número uno mundial en cuatro ocasiones y consiguió 18 Grand Slams, siendo siete de ellos en Roland Garros.
La americana estuvo en el grande parisino como comentadora para TNT Sports y durante su estancia aprovechó para dar algunas entrevistas. Una de ellas fue con Tennis365 y habló sobre la diferencia de prioridades entre el tenis actual y en el de su época: "Ganar Grand Slams no era una prioridad para nosotras en aquel momento. Intentábamos crear un circuito que posiblemente permitiera a 200-300 mujeres tener un circuito que les permitiera ganarse la vida".
También explico los motivos por el que muchas y muchos tenistas decidían renunciar a participar en el primer Grand Slam del año, el Open de Australia. Hecho que benefició a Margaret Court, que llegó a conseguir 24 grandes, los mismos que Novak Djokovic, y 11 de ellos en Melbourne, uno más que el serbio.
"Me perdí 12 Abiertos de Australia y tres Abiertos de Francia porque nuestra prioridad era jugar el Virginia Slims Tour e intentar convertirlo en una plataforma que pudiera sostener el tenis profesional femenino. Los hombres tenían a gente que lo hacía por ellos, construyendo su circuito. Nosotras teníamos que hacerlo", asegura la extenista de 70 años.
El Virgina Slims Tour, el lugar donde empezó todo
El Virginia Slims Tour fue el proyecto inicial que luego desembocó en el circuito WTA. Creado en 1970 por Gladys Heldman y un grupo de nueve jugadoras, conocidas como las "Original 9", pusieron los cimientos y las bases para conseguir la igualdad salarial entre hombres y mujeres.
"Es mérito de Billie Jean King y de las mujeres que abrieron camino con ella el haber creado un circuito profesional que daba a las mujeres la oportunidad de ganarse bien la vida. Entonces no había ningún otro deporte profesional femenino, así que lo que hicieron creó un legado que ha tenido un impacto no solo en el tenis, sino en tantos deportes hasta el día de hoy. Nuestro deporte abrió el camino, de eso no hay duda”, apunta Evert.
También aprovechó la ocasión para hablar sobre algunos cambios que se podrían dar en el circuito masculino: "A principios de los años setenta, cuando yo empezaba a jugar al tenis, por primera vez nos dieron el mismo premio que a los hombres en el Abierto de Estados Unidos. Fue un gran momento. Ahora lo tenemos en todos los torneos del Grand Slam y no oigo a mucha gente cuestionarlo. Quizá se podría preguntar si los hombres deberían jugar al mejor de tres sets en lugar de cinco, pero no estoy segura. El tenis lleva ahí mucho tiempo y no se quiere cambiar demasiado", sentencia una Chris Evert que siempre tuvo claro cuál era su principal objetivo durante su carrera.

