Holger Rune lleva varios meses luchando ante las expectativas, ante sí mismo y, ahora, ante las lesiones. El danés llegaba al Masters 1000 de Montecarlo, lugar en el que reside, con el claro objetivo de llegar a las rondas finales y luchar por el título, como ya hizo en 2023 cuando cayó en la final ante Andrey Rublev. Pero tampoco será este año porque se ha despedido a las primeras de cambio tras retirarse por lesión cuando iba 6-2 y 3-0 abajo ante Nuno Borges.
Todavía no se conoce si hay una lesión o simplemente son unas molestias con las que no ha querido arriesgar teniendo en cuenta la lista de torneos que se viene por delante. Por primera vez en su carrera disputará el Conde de Godó, después le seguirá el Mutua Madrid Open, dónde el año paso cayó en tercera ronda, al igual que en Roma. Mientras que en Roland Garros llegó a los dieciseisavos de final, donde le eliminó en un partidazo a cinco sets, uno de los mejores de aquella edición.
Una posible lesión en el peor momento posible
Pero todo este calendario está ahora mismo en el aire. Si se confirma una posible lesión, es muy probable que tache el torneo de Barcelona de su lista, al ser un ATP 500 y comenzar el próximo lunes. A partir de ahí, todo es una incógnita, pero sería un varapalo para el danés tener que perderse más torneos.
Una lesión sería añadir una gota más a un vaso que está cerca de colmar. La irregularidad de Rune en 2025 sigue en la línea del 2024. Con grandes semanas, como en Indian Wells, donde llegó a la final, con eliminaciones en primera ronda, como ocurrió en Miami. Esta montaña rusa de juegos y resultados impiden al joven de 21 años seguir la estela de sus dos compañeros de generación: Jannik Sinner y Carlos Alcaraz.
Mientras todos los focos están puestos en el italiano y el español, se alejan poco a poco del danés, que no termina de encontrar la tecla con los entrenadores, sumado a la polémica figura de su madre y a su fuerte carácter en ciertos partidos. Todo esto hizo que el año pasado saliera del top 10 y terminase el 2024 sin ningún título.
"He aprendido la lección. Las cosas siempre suceden por algo. Creo que cada jugador merece estar donde está, así que yo merezco estar en mi ranking. No creo que me haya convertido en el peor jugador de los dos últimos años. De hecho, creo lo contrario. Creo que me he convertido en un jugador más completo. Mentalmente, me siento bien ahora mismo. Me siento muy tranquilo en la pista, y sí, voy día a día", confesaba durante su paso por Indian Wells, dónde se le vio su mejor tenis hasta la fecha.
Todavía es muy pronto para hacer conclusiones con el danés, la gira de tierra batida acaba de comenzar, pero la bala de Montecarlo ya la ha perdido. A la espera de saber el alcance de la lesión, la presión crece en un Rune que lucha desde hace dos años por cumplir con unas expectativas que nunca le han ayudado a mostrar el gran tenis que posee en su interior.

