Definitivamente, uno de los mejores momentos que nos dejó el tenis el pasado domingo fue el título de Belinda Bencic. La suiza se coronaba por segunda vez en el WTA de Abu Dhabi, pero en circunstancias totalmente diferentes. Y es que este es el primer título que levanta después de haber sido madre tan solo 10 meses atrás. El camino de Bencic hasta conseguir la gloria puede verse como muy rápido sí, pero eso no significa que haya sido coser y cantar. Además del trabajo duro, también ha podido apoyarse en su familia y en su marido, quien la acompaña junto a su hija Bella en su viaje a los Emiratos Árabes.
De hecho, parece que los Emiratos son el talismán perfecto de Belinda, ya que ha ganado esos dos títulos en Abu Dhabi, y, en Dubái, alzó un WTA 500 y un Challenger. Así, la recién llegada al top 100 (#65) se quedará allí en Dubái para el segundo WTA 1000 de febrero, saltándose el de Doha. Merecido descanso para esta madre que ha cumplido un sueño al poder levantar su primer título ante los ojos de su hija: "Estamos muy agradecidos y bendecidos de tener a Bella en nuestras vidas. También de poder seguir haciendo lo que quiero hacer y, además, tener buenos resultados. Así que las emociones eran de sentirme increíblemente agradecida y bendecida. Simplemente es un pequeño sueño hecho realidad”, dijo.
Gran resultado si tenemos en cuenta que regresó a la competición hace solo cuatro meses. Por entonces, una de sus mayores preocupaciones era pensar en si podría ser capaz de seguir el ritmo a sus compañeras. El juego rápido le daba un poco de miedo por no verse a la altura. Sin embargo, ahora puede respirar aliviada tras comprobar que sí que es perfectamente capaz de ganar a este tipo de jugadoras rápidas y pegadoras; "Te da mucha confianza. Obviamente en la tele siempre es diferente. Realmente no se ve tanto el giro o el peso de la pelota. Siento que también en la tele se siente un poco más rápido que en la vida real. Y también tiene algo que ver con cómo me muevo y con mi preparación física".
Fuera la presión
Tras este título tan especial en Abu Dhabi, la medallista olímpica demuestra haber jugado sin presión, algo que lleva por bandera desde que regresó al circuito. "Tengo grandes expectativas sobre mí misma y tengo sueños y metas. Pero debo decir que básicamente gané en la vida. Estoy aquí en los torneos y me siento mucho más relajada. Siento que puedo jugar un poco más claro y con menos presión sobre mí misma. Siento que siempre fui yo la que se interponía un poco en el camino tratando de hacerlo demasiado bien. Así que ahora mismo estoy trabajando mucho y todavía siento que puedo alcanzar más cosas, pero incluso si no es así, estará bien", confesaba una Bencic que sigue teniendo sus sueños, pero que ahora ve con otra perspectiva. Y ojalá que este gran comienzo de año perdure para ella.

