Emma Raducanu continúa navegando una compleja carrera deportiva en la cual las miradas y los focos siguen recayendo constantemente sobre su figura. Incluso en periodos en los que no aparece en pista, en las que no disputa ningún torneo del circuito WTA, la británica continúa teniendo numerosos compromisos de patrocinio y con la prensa en las que se expresa con naturalidad y honestidad, intentando transmitir en qué punto de un viaje nada fácil se encuentra.
Su último torneo fue en Seúl, Corea del Sur, en el que dejó buenos partidos hasta que una lesión le forzó a una retirada prematura más en cuartos de final. Torcedura de algunos ligamentos de su pie derecho, ese fue el diagnóstico que le ha mantenido alejada de las pistas desde entonces, sin poder comparecer en ningún otro torneo más de la actual gira asiática. Nuevas molestias, falta de continuidad... más de uno podría pensar que esta situación está colocando a la británica contra las cuerdas en el plano mental, pero nada más lejos de la realidad.
En una conversación junto a HSBC, uno de sus principales patrocinadores, Emma detallaba que el verdadero calvario tuvo lugar en 2023, y que este último contratiempo ni mucho menos ha quitado ímpetu a su búsqueda de regresar a lo más alto. "En 2023 tuve tres operaciones y estuve fuera del circuito durante ocho meses. Además, la recuperación no fue tan rápida como esperábamos. Al principio, el plan era regresar cuatro meses después de la operación, pero acabé necesitando el doble de tiempo porque volví a las pistas demasiado pronto y provoqué un daño mayor. Creo que eso me hizo aprender una lección, una lección relacionada con la paciencia y no intentar acelerar los procesos", confesaba con honestidad la británica.
EL PEAJE MENTAL DE NO ESTAR EN PISTA
Si hay algo en lo que Raducanu lleva incidiendo durante bastante tiempo es en la paciencia y la cantidad de tiempo que va a necesitar para volver a mostrar su mejor versión de forma consistente. "Cuando regresas al circuito, necesitas un tiempo para estar al nivel que te pide este deporte. Los partidos son diferentes a los entrenamientos, introducen un elemento de imprevisibilidad, así que ahora mismo estoy mucho más agradecida por mi salud que por mis resultados. Cuando estás en el dique seco, viendo cómo todo pasa por delante... fue difícil. Tuve que aislarme, no ver nada, no podía ver nada", señalaba Raducanu, que ya ha dado por concluida su temporada a nivel WTA a la espera de ver si podrá representar a Gran Bretaña en las Finales de la Billie Jean King Cup 2024.

