Solo quedaba un último escollo y quién mejor para solventarlo que Carlos Alcaraz. Tras saborear el infortunio en anteriores ocasiones en una competición que se había convertido en una pequeña espina clavada (positivo por COVID en las Finales de 2021, lesiones que le alejaron en 2022 y 2023), el murciano tenía ganas de erigirse en el líder de una España que le necesitaba. Con la incombustible ayuda de Roberto Bautista tras un emocionante primer punto, Alcaraz le puso el punto y final a la eliminatoria ante Francia tras derrotar con contundencia a Ugo Humbert (6-3, 6-3). Así, España estará en las Finales de Málaga de la Copa Davis 2024 y se jugará el próximo domingo el primer puesto del grupo ante Australia.
Antes de celebrar todo este aluvión de buenas noticias, tocaba constatar qué versión de Carlitos veríamos hoy. De menos a más, tardó poco el de El Palmar en demostrarle al público que hoy venía con ganas de dar show. La inconsistencia de su derecha quedaba plenamente sustituida por un golpe devastador, que aparecía en todas sus variantes, tanto en la faceta defensiva como ofensiva; cada embestida de Humbert encontraba una respuesta endiablada de un Alcaraz que brillaba en el plano defensivo. No estaba rindiendo mal, ni mucho menos, el galo... pero enfrente tenía a un ciclón que hoy concedía muy poco.
Así finalizó el primer set, con la sensación de que Alcaraz protegía muy bien sus servicios y que, además, se hacía fuerte en los intercambios largos desde el fondo. La única vía de escape para Ugo era conectar grandes primeros, haciendo daño especialmente con el cortado de zurdo abierto, y finalizar el punto con un winner justo a continuación. Así mantuvo el buque a flote durante varios minutos, alargando varios juegos y salvando bastantes bolas de break, pero tanto fue el cántaro a la fuente que se acabó rompiendo: el sexto juego del segundo set dejó la rotura definitiva para Carlos, que neutralizaba a Humbert en sus turnos de servicio y encontraba soluciones constantes cuando la pelota estaba en juego.
ESPAÑA SE QUITA LA ESPINA CLAVADA
Con varios puntos de salón incluidos y una versión explosiva que salvó hasta cuatro bolas de break en el último juego: así culminó Alcaraz una función que debía acabar en aplauso generalizado del público. No podía ser de otra manera: Bautista había sentado, apenas horas antes, las bases de una épica jornada que catapulta a España de vuelta a las Finales de la Copa Davis 2024. Se quita así la espina clavada del pasado año, con una decepcionante derrota en fase de grupos, y vuelve a mandar un mensaje al mundo: con Bautista en plena forma y recuperado como escudero de lujo y Alcaraz como líder con un punto de motivación extra, esta selección es verdaderamente temible. El domingo contra Australia nos jugaremos el primer lugar del grupo... pero, mientras tanto, objetivo cumplido y celebración preparada. Qué más se puede pedir.

