Rafa, tengo algo que decirte

Hace tiempo que nos venimos ilusionando con tu regreso, pero esto duele. Escucha esto que quiero decirte.

Jose Morón | 7 Mar 2024 | 10.12
twitter tiktok instagram instagram Comentarios
Preferir Puntodebreak en Google
Rafa Nadal. Foto: Getty
Rafa Nadal. Foto: Getty

Streaming ATP Stuttgart MD en directo
🎾 Bublik/Kyrgios vs Paul/Seggerman
  1. Entra aquí y regístrate en Bet365
  2. Haz tu primer depósito de mínimo 5 €
  3. Entra en la sección «Directo» y ve todos los partidos
Ver partido en Bet365

Rafa, tenemos que hablar. Ven, siéntate aquí conmigo. Esto duele. Hace tiempo que nos venimos ilusionando con tu regreso, pero esto duele. Me recuerda a lo que vivimos el año pasado, cuando soñábamos con verte jugar en cada uno de los torneos de tierra batida hasta que un ‘Hola a todos’ en tus redes sociales, acompañado por un “no podré jugar”, terminaba por matarnos por completo.

Todavía no he sido capaz de olvidar el dolor que me produjo esa rueda de prensa, aquel 18 de mayo, cuando pronunciaste por primera vez las palabras “retirada” y “próximo año”. Se clavaron en mi corazón como una daga. Aquello me produjo una herida. Una herida dolorosa de la que aún sigo sin poder recuperarme y que terminó dejándome una cicatriz.

Te cuento algo. Algunas noches acaricio esa cicatriz y recuerdo los momentos que hemos vivido juntos. Las tardes de domingo, paseando por las capitales de medio mundo viendo cómo hacíamos historia. Si aún aprieto fuerte los ojos, casi es como si volviera a revivir todo aquello. Las tardes de primavera en París, los veranos en Nueva York y aquel mes de enero en Melbourne hace un par de años. ¡Qué feliz fuimos! Qué suerte que al menos tengamos los recuerdos. Los tuyos. Los míos. Los de los dos.

Porque me niego a pensar que esto se ha acabado. Sé que estás cansado, que no puedes más, pero uno siempre quiere agarrarse a algo para no perder la esperanza. A mí también me duele verte así. Yo tampoco lo quiero. Uno siempre tiene en mente los momentos bonitos, cuando todo estaba bien, y ver la realidad a día de hoy hace que esta cicatriz vuelva a sangrar un poquito otra vez más.

Quizá podamos intentarlo una vez más. Sé que es difícil, pero estás hecho a ello. Yo también. En todos estos años, han sido muchos los meses que me acostumbré a tu ausencia. Vi cómo te ibas, pero siempre supe que ibas a volver. Me querías tanto como yo te quería a ti. Joder, cómo duele esto.

Hace un año y medio, ya lo dejé con Roger. Aquella noche en Londres lloré a moco tendido cuando estuviste a su lado, acompañándolo en su despedida. Pensé que no sería capaz de pasarlo tan mal como aquella noche, pero me he dado cuenta que el amor por Roger y por ti duelen igual. Y que cuando Nole me deje también lloraré, pero eso todavía no quiero pensarlo. Que hemos sido tan felices juntos que me niego a pensar que esto pueda acabarse pronto.

Sé que ese día llegará. Lo sé. Tengo que aceptar que estar conmigo es muy exigente y que dejo consecuencias en tu cuerpo que puede que te pasen factura el día de mañana, pero intentémoslo una vez más. Vayamos a la tierra batida, allí donde nos reímos de la vida tantos y tantos días. Descansa, prepara tu cuerpo lo mejor que puedas. No fuerces. Deja la pista dura un tiempo. Sé que también te gusta, pero es momento de volver donde nos conocimos. Donde surgió nuestro amor.

Yo sé que tú también quieres alargar esto un poquito más. Nos lo merecemos. No puedes irte así. No sería justo, ni para ti ni para mí. No tienes nada que demostrar a nadie. Puede que no sea una gira para recordar, pero puede servirte para recordar lo que fuiste, lo que fuimos. Y cuando lo hagas, podrás ir dejando los problemas atrás, también el dolor, para seguir compartiendo más días juntos y volviendo a ser felices una vez más. O dos. O tres. Quién sabe.

Piénsalo. Ahora sé que no quieres hablar. Que has venido hasta Estados Unidos para verme, y que vas a tener que irte sin poder hacerlo. Lo sé, pero piénsalo. Cuando sea que decidas regresar, aquí estaré esperándote, con los brazos abiertos, para decirte lo mucho que te he echado de menos.

Y mientras tanto, seguiré acariciándome la cicatriz y pidiendo tiritas pa este corazón partío, pidiendo que me mientas y que me digas que aún queda algo entre nosotros dos para que encontremos la excusa perfecta para volver a vernos y ser felices una vez más.