Jannik Sinner y una lección histórica de cómo asumir un nuevo rol en el tenis mundial

El italiano se convierte en el primer jugador desde 2001 capaz de ganar el primer torneo que disputa después de inaugurar su cuenta de títulos de Grand Slam.

Diego Jiménez Rubio | 19 Feb 2024 | 07.22
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Jannik Sinner, campeón primer torneo después de su primer Grand Slam. Foto: gettyimages
Jannik Sinner, campeón primer torneo después de su primer Grand Slam. Foto: gettyimages

Encadenar éxitos profesionales memorables no está al alcance de muchos y así se pone de manifiesto al repasar una estadística asombrosa que Jannik Sinner ha dinamitado esta semana. El joven tenista italiano cortó una sequía de 23 años consistente en la incapacidad de hasta 15 nuevos ganadores de Grand Slam, en salir campeones del primer torneo disputado tras eso.

Dicen que lo más difícil no es llegar, sino mantenerse, pero Jannik Sinner está dispuesto a demostrar al mundo que lo suyo no es flor de un día y que va a hacer todo lo posible por prolongar su racha triunfal de inicio de temporada. Ganar un torneo de Grand Slam es el gran sueño de todo niño que empieza a jugar a tenis, y se convierte en un objetivo, al principio utópico y luego realista, a medida que se van dando pasos en la progresión hacia el profesionalismo. Conseguirlo es una liberación infinita, una alegría desbordante que supone la materialización de años de esfuerzo y sacrificio.

Lo normal es que tras eso, la adrenalina baje, haya cierta tendencia a la relajación y a la autocomplacencia. Pero unos pocos privilegiados son capaces de eludir la resaca del éxito y sumar un nuevo título de forma inmediatamente posterior a su primer major ganado. Sinner es uno de ellos y son muy pocos los que lo han logrado últimamente. Centrando el foco de 1990 hacia delante, cuando el calendario ATP es similar al vigente en la actualidad, tan solo encontramos cinco tenistas que consiguieron rearmarses velozmente tras su éxito histórico en Grand Slam, y ganar el torneo siguiente que disputaron.

- Federer fue quien más cerca se quedó de lograrlo entre los miembros del Big 3

Muchos creerán que una gesta de este calibre sería conseguida por alguno de los miembros del Big 3, pero no fue así. De hecho, Rafael Nadal perdió un partido apenas dos días después de levantar el título en Roland Garros 2005; fue en la hierba de Halle ante el local Alexander Waske, que fue capaz de aprovechar las dudas del balear en una superficie a la que no estaba muy acostumbrado, y el desgaste que supuso para él competir apenas 48 horas después de ganar en París. Por su parte, Novak Djokovic decidió jugar una eliminatoria de Copa Davis días después de romper moldes en el Open de Australia 2008, y fue derrotado por Davydenko, mientras que su primer torneo oficial como campeón de Grand Slam fue en Marsella, donde sucumbió en segunda ronda ante Simon.

Quien más cerca estuvo de lograrlo por parte de las leyendas del Big 3 fue Roger Federer. Apenas unos días después de inaugurar su palmarés de Grand Slams en Wimbledon 2003, el helvético se dirigió al corazón de los alpes suizos para disputar el torneo de Gstaad. Llegó a la final, pero fue derrotado por Jiri Novak en un memorable duelo resuelto en cinco mangas, como ocurría en los torneos relevantes de aquella época. Es un denominador común el hecho de precipitarse a la hora de reaparecer en las pistas tras sumar el primer Grand Slam, y esto es lo que suele impedir un logro como el de Sinner esta semana, que fue capaz de parar durante unas semanas, descansar y seguir entrenando.

Jugadores como Del Potro, Cilic, Wawrinka, Thiem o Medvedev han sido capaces de infiltrarse en el imperio del Big 3 y no consiguieron sostener un buen nivel competitivo en las siguientes semanas, ni tampoco Andy Murray, que firmó unas meritorias semifinales en el torneo de Tokio unos meses después de triunfar en el US Open 2012. Esto reduce mucho la lista de candidato y provoca que únicamente dos jugadores en todo el siglo XXI hayan conseguido sumar un título tras su primer Grand Slam, mientras los otros dos que lo hicieron encuadraron sus gestas en la década de los 90.

- Sinner, único de la lista que tuvo que vencer a jugadores de alto rango en el torneo posterior a su primer Grand Slam

Un tenista español, como es Sergi Bruguera, fue capaz de conseguir el título en Roland Garros 1993 y decidió saltarse la gira sobre hierba para reaparecer en Gstaad, donde ganó a Corretja, en cuartos de final, y al número 14 del mundo por aquel entonces en la final, como era Karel Novacek. Le tomó el testigo Thomas Muster, también campeón en la tierra batida parisina. Después de reinar en Roland Garros 1995, el austriaco tomó la misma decisión que Bruguera; renunciar a competir en hierba para jugar un torneo de arcilla menor, como era el de St Polten, donde su rival mejor clasificado fue Ulihrach, 68 del mundo.

Por su parte, Marat Safin aprovechó también la debilidad del cuadro en un torneo menor para inscribir su nombre en esta lista. El ruso sorprendió al mundo al obtener el título en el US Open 2000, y semanas después se desplazaba a Tashkent, para ganar un evento en el que solo tuvo que enfrentarse a un jugador del top-100, como fue el suizo Bastl, 84 del mundo por aquel entonces. Llegamos ya al final de nuestra lista, siendo Lleyton Hewitt el precedente de Jannik Sinner en esta curiosa estadística. El australiano había conseguido la hazaña de salir campeón en el US Open 2001, y no contento con eso, compitió en Copa Davis, donde ganó a Bjorkmann y Johansson, para irse luego a Tokio, donde se hizo con el título tras ganar a Kratochvil (57 del mundo) en la final.

Así pues, lo que ha conseguido Jannik Sinner, encadenando triunfos en el Open de Australia 2024 y el ATP 500 Rotterdam 2024, supone una gesta histórica que ha de ser puesta en valor. Además, ha tenido que vencer a un tenista del top-10, como Álex de Miñaur, y a jugadores de dilatada experiencia y carrera notable, como Raonic o Monfils, así como a los dos mejores tenistas neerlandeses del momento, que llegaban con ganas de reinar ante su público. En definitiva, un logro memorable por parte de un joven tenista italiano que intentará seguir escribiendo su nombre con letras de oro en los anales de la historia de este deporte.