El cuadro masculino del Open de Australia 2024 vivirá un desenlace repleto de incógnitas a resolver y alicientes por disfrutar con la final entre Daniil Medvedev y Jannik Sinner. El ruso llega pletórico de confianza tras varios ejercicios de supervivencia e intentará frenar a un Jannik Sinner que está desplegando un nivel de juego superlativo.
Llegó la hora de la verdad, el partido que puede marcar la carrera deportiva de ambos contendientes y engrandecer su figura en la historia de este deporte. El Open de Australia 2024 vive una final inédita en Grand Slam hasta el momento y supera la hegemonía sin cuartel que ha implantado el Big 3 desde el año 2005, último año en que ninguno de sus miembros jugó la final en Melbourne. Daniil Medvedev buscará el que sería su segundo título de esta categoría y lo hace después de verse cerca del abismo en varias ocasiones durante el torneo. Por su parte, Jannik Sinner quiere culminar la faena y consagrarse como una estrella no solo del futuro, sino también del presente, inaugurando una cuenta particular de majors que cada vez parece puede ser más dilatada.
- Daniil Medvedev, un maestro del ilusionismo y la supervivencia extrema
Superar adversidades y salir reforzado de ellas, incomodar al rival hasta el punto de meterse en su cabeza y hallar cada atisbo de debilidad con el fin de maximizarla. Eso es lo que engrandece la figura de un jugador banalizado por su heterodoxa técnica, pero repleto de inteligencia competitiva y recursos tenísticos. Medvedev es un jugador de ajedrez disfrazado de tenis, un genio loco capaz de sacar de quicio a sus contrincantes y desesperarlos hasta el punto de erigirse en un muro inexpugnable. Lo atípico de su estilo y carácter hacen de él un jugador genuino que encandila a cada vez más aficionados y en Melbourne ha conseguido eludir situaciones límites.
Ruusuvuori, Hurkacz y Zverev creyeron que le tenían, pero cuando parecía estar agonizando, se dieron cuenta de que les había atrapado en una tela de araña sin escapatoria. Afrontará su quinta final de Grand Slam, de las cuales solo pudo vencer en una, pero toda la experiencia acumulada puede ser clave a la hora de gestionar los nervios propios de un encuentro de esta envergadura. Como contrapartida, está el desgaste físico acumulado y las dudas que ha suscitado su juego por momento, y que han compensado sus rebosantes intangibles de gran campeón.
- Jannik Sinner, un nuevo valor al alza y sin límites
Ha encontrado una versión mejorada de sí mismo a base de tesón, paciencia y trabajo duro. El italiano se sabe una estrella y ha asumido la necesidad de pasar por un largo y duro proceso antes de empezar a brillar. Sin embargo, ahora que lo hace, su fulgor es incontenible. Tiene más recursos técnicos, una madurez notable para gestionar situaciones críticas, elige mucho mejor sus golpes y ha adquirido el poder de dictar el juego con sus golpes vertiginosos que sisean en la atmósfera de Melbourne.
Llega a la semifinal sin ceder ni un solo set y se presenta en la final con la confianza que implica haber vencido al mejor de la historia en su torneo predilecto. La superioridad máxima de la que ha hecho gala solo puede ser frenada por ese vértigo a la gloria que suele atrapar hasta a las leyendas en sus primeras experiencias en una final de Grand Slam. Puede haber llegado ya su gran momento y este partido podría suponer el inicio de una nueva era en el tenis mundial. Si no lo consigue, será cuestión de tiempo únicamente.
- Claves tácticas y cara a cara a la final masculina del Open de Australia 2024
Rivales íntimos. Así se puede definir la relación entre Medvedev y Sinner, que se han visto las caras en 9 ocasiones, con un balance de 6-3 favorable al ruso, pero habiendo ganado Jannik los tres últimos encuentros. Ninguna vez se midieron en un torneo de Grand Slam, por lo que el panorama es incierto, pero lo que sí parece garantizado es el espectáculo supremo con intercambios vibrantes de fondo de pista. Daniil buscará cambiar ritmos y velocidades desde el fondo, procurar que Sinner no se desplace de forma letal encima de la línea de fondo y dicte con sus poderosos golpes.
El rendimiento al servicio de ambos será fundamental y un gran enigma la posición al resto que adquiera Medvedev. Por su parte, Sinner buscará desbordar con tiros paralelos y tendrá que asumir la necesidad de ser muy paciente y subir a la red para acortar algunos puntos y mermar las defensas numantinas de su contrincante. Se esperan intercambios a una velocidad alta y notable profundidad, con cierto temor de ambos a abrir ángulos por la habilidad que atesoran para pasar de la defensa al ataque. Todo puede estar muy igualado ya que por mucho que Sinner venga jugando mejor, la experiencia e inteligencia táctica de Medvedev pueden compensar con creces eso.
Pronóstico final femenina del Open de Australia 2024: Jannik Sinner - 55% Daniil Medvedev - 45%

