Dimitrov va muy en serio
El búlgaro consiguió alzarse campeón en el ATP Brisbane 2024 tras una exhibición de tenis frente a Holger Rune, que acabó desesperado ante la solvencia de su rival.
Una simbiosis perfecta entre belleza y eficacia. Así jugó Grigor Dimitrov la final del ATP 250 Brisbane 2024 frente a un Holger Rune que no encontró la manera de frenar el caudal de tenis que se le vino encima. El resultado final fue de 7-6 (5) 6-4 en favor del tenista búlgaro, que mira con ilusión lo que puede depararle un 2024 en el que será candidato a todo.
Nunca es tarde si la dicha es buena, y Grigor Dimitrov parece dispuesto a compensar los muchos años de travesía en el desierto que ha atravesado, en los que parecía que su carrera colapsaba. A sus 32 años, el búlgaro vuelve a conquistar un título, en el ATP 250 Brisbane 2024, y sobre todo, a mostrar sensaciones de máxima competitividad con su tenis. Ha empezado la temporada presente tal y como acabó la anterior; poniendo de manifiesto su inmenso talento y demostrando que ha alcanzado un nivel de madurez que le permite incrementar la efectividad y consistencia de su juego. Holger Rune terminó completamente desesperado ante el desempeño de un hombre que reivindica su candidatura a hacer algo importante en el Open de Australia 2024.
Desde los compases iniciales del primer set, pudo comprobarse que estábamos ante un partido precioso para el espectador y en el que ambos tenistas iban a dejarse la piel en la pista, conscientes de la importancia que tiene llegar con un título bajo el brazo a Melbourne. Ambos desplegaron todas sus virtudes, establecieron largos e intensos peloteos en los que pugnaban por asumir la iniciativa, y tenían claro que debían estructurar bien cada jugada debido a la habilidad innata del rival para contragolpear. Rune pecaba de cierta pasividad por momentos, pero lo compensaba con su talento innato y el parcial derivó en un tiebreak, después de que ambos salvaran opciones de break en contra. Allí, todo se definió por pequeños detalles, controlados de forma más ordenada por parte de Dimitrov.
- Dimitrov fue superior y mostró un tenis inabordable
Fue un influjo de moral enorme para el búlgaro verse con ventaja en el marcador, lo que le permitió subir sus prestaciones en una segunda manga que constituyó una oda al tenis por su parte. Presionó una y otra vez desde el resto, se mostró aún más agresivo y acabó jugadas en la red, pero sobre todo, mantuvo la concentración y la solvencia en su tenis. Rune se escabulló del break en contra en un tercer juego apoteósico, pero terminó claudicando ante el empuje de su rival, capaz de mantener su ventaja y alzarse con un título más que merecido.