Goran Ivanisevic tiene una tarea muy complicada y es la de entrenar a un jugador que ya lo ha ganado todo como Novak Djokovic. Sin embargo, el croata ha conseguido formar un buen tándem junto a Nole y el resto del equipo para seguir sumando hitos en el historial del serbio. Ivanisevic habló sobre la motivación de Novak y de cómo enterró su ‘ego’ para convertirse en entrenador.
¿Cómo se entrena a alguien tan acostumbrado a ganar? Goran Ivanisevic sabe la dificultad tan grande de convertirse en mentor de alguien como Novak Djokovic. El croata siempre fue puro fuego en las pistas, pero ha demostrado ser un gran técnico al lado de Nole. Durante un discurso en la conferencia “Actitud Emprendedora”, Ivanisevic tuvo tiempo de expresar cómo se enfrenta a ese desafío de entrenar a Djokovic. “No es fácil motivarlo porque ya lo ha ganado todo, pero tenemos una manera. Muchas veces no estamos de acuerdo entre nosotros, pero es bueno discutir”, confesó.
Entrenar a Nole, una tarea bajo mucho estrés
“Me gusta mi trabajo. Sólo puedes hacer bien un trabajo si lo amas y si recibes el apoyo de tu familia. Si no sabes cómo lidiar con el estrés, que siempre está presente, no podrás hacer tu trabajo. Es más fácil para mí porque somos de la misma región. Estoy constantemente bajo mucho estrés. Somos cinco en el equipo, pero siempre es culpa mía cuando algo no funciona. Eso es lo que pasa cuando eres entrenador”.
“Novak es único en su especie”
“Estoy feliz de formar a un genio, el mejor tenista de todos los tiempos y uno de los mejores deportistas en general. Novak es único en su especie, no hay mucha gente en el mundo como él, es un ganador. Tuvo suerte de tener a gente como Rafa Nadal y Roger Federer antes que él, así se presionaron mutuamente, pero él se motiva a sí mismo. Cuando le dices que no puede hacer algo, es aún peor. Te demuestra que puede hacerlo. Siempre trata de encontrar la manera de ganar, sin excusas, incluso si no está bien o si está lesionado”.
Ivanisevic ha demostrado su valía como entrenador
“La gente me veía como salvaje o semi-salvaje en la pista, pero soy bastante diferente fuera de ella, soy bastante tranquilo. Nadie creía que pudiera llegar a ser un buen entrenador. Tienes que entender cómo enterrar tu propio ego: ya no eres importante, lo importante es el jugador”.

