¿En serio Caroline Wozniacki llevaba casi tres años retirada? Eso dice la teoría, aunque en la práctica cueste creerlo. A sus 33 años, la danesa no para de correr a toda velocidad por este US Open 2023, dejando víctimas en su camino hasta lo imposible. ¿O quizá no tan imposible? Este viernes le tocó sufrir, remontar, pero ni una renacida Jennifer Brady consiguió pararle los pies (4-6, 6-3, 6-1). Momentos muy especiales los que está viviendo esta semana en Nueva York, suficientes para empezar a pensar en cosas mucho mayores. Mertens o Gauff, que juegan esta noche, será su oponente en los octavos de final, una ronda que no alcanzaba en Grand Slam desde Roland Garros 2018.
Wozniacki prolonga su vuelo en Flushing Meadows

