Casi sin tiempo para el descanso –ni qué decir de celebraciones o festejos–, Sara Sorribes cogió a última hora del sábado un vuelo rumbo a Nueva York, donde ayer entrenó por primera vez y donde hoy ha disputado su duelo de primera ronda. Enfrente una preclasificada como Anhelina Kalinina, un reto a tener en cuenta, pero insuficiente para frenar el ímpetu que traía la castellonense tras levantar el segundo título de su carrera en Cleveland. Un triunfo que sabe a gloria (6-4, 7-5) y que sitúa a Sara en la segunda ronda del US Open. Volynets o Wang, de ahí saldrá su próxima oponente.
Sorribes prolonga su fiesta en Nueva York

