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Federer se sincera y explica cómo es su relación con Nadal

El suizo hizo recuento de todo lo que ha vivido junto a Rafa, expresando con tranquilidad qué ha significado la rivalidad con el balear para él.

Roger Federer. Fuente: Getty

Roger Federer y Rafael Nadal, una historia inolvidable de la que el mundo entero fue testigo durante casi dos décadas. El binomio perfecto, con dos estilos completamente enfrentados y una rivalidad que fue mucho más allá de la pista. Eso sí, ¿quiénes mejores que sus propios protagonistas para definir cómo vivieron esta relación a lo largo del tiempo?

Roger Federer ya no forma parte del circuito profesional, pero aún mantiene plenamente vivos los recuerdos de toda una vida entregada al tenis. Con muchos compartió vestuario, partidos, entrenamientos, experiencias y confesiones, pero es muy evidente que una selecta cantidad de tenistas moldearon su carrera y su huella en la historia. Posiblemente ninguno de ellos tenga una mayor influencia en este aspecto que Rafael Nadal, su némesis desde que el balear apareció, muy joven, en las grandes ligas de la ATP. Pero ni mucho menos esta rivalidad se torció hacia caminos oscuros: ambos dieron ejemplo hasta el final de sus carreras de cómo separar lo que ocurre dentro de la pista de aquello que tenga lugar afuera.

Es algo que el de Basilea ha recordado en numerosas ocasiones, aunque pocas veces tenemos la fortuna de escucharle hablar largo y tendido acerca de qué ha supuesto Rafael Nadal dentro de su vida, especialmente en lo que al tenis se refiere. Pocos rivales tan acérrimos son capaces de dar un diagnóstico tan sereno y calmado acerca del hombre que les arrebató la gloria en numerosas ocasiones, pero en su último evento en Nueva York, varios aficionados captaron una interesantísima reflexión del suizo que hace referencia a la figura del mallorquín. Una contestación que repasa la relación entre ambos, desde los inicios de Rafa en el circuito hasta la última etapa de Roger, culminando en su retirada al lado del propio Nadal en la última Laver Cup.

UNAS DECLARACIONES MUY EMOTIVAS

"Cuando yo estaba en el circuito, vi como un joven Rafa, júnior, aparecía. Era muy bueno desde muy joven, y era alguien increíblemente respetuoso, pero a la vez bastante tímido. Tenía muchísimo respeto hacia mi figura, que no es que ahora lo haya dejado de tener (risas), pero supongo que estamos en otro tipo de relación, mucho más amistosa. En aquel momento, él respaldaba mis ideas sobre el circuito y todo lo que yo quería hacer en el circuito, me decía que estaba en lo correcto. Más adelante, vi cómo Rafa hacía crecer su personalidad. Cada vez tenía más confianza, tenía sus propias ideas y, además, empezamos a vernos las caras en la pista prácticamente cada fin de semana.

Nuestra rivalidad se volvió intensa, pero siempre fue buena y cordial. No solo nosotros dos nos llevábamos bien, también lo hacían nuestros equipos: mis padres y sus padres, mis entrenadores y sus entrenadores, su hermana y mi hermana... siempre reinaba el respeto y la cordialidad alrededor nuestra. A medida que nos hemos ido haciendo mayores, sabiendo que quizás el tiempo apremia, sabíamos que no nos veríamos tanto como antes. Yo tuve una familia, eso lo cambia todo. Empezamos a hablar de cosas completamente diferentes acerca de la vida, más relacionadas con, quizás, las lesiones, los hijos (Rafa también es padre ahora), así que las conversaciones cambiaron y en el proceso respetamos en todo momento la rivalidad que habíamos tenido. Quizás, incluso, echamos de menos el hecho de que nos enfrentásemos cada semana (risas). Rafa es un gran hombre, y deseo de corazón que pueda volver para una última vez y pueda demostrar al mundo del tenis lo bueno que es".