No cabe duda de que Elina Svitolina está siendo una de las grandes protagonistas de este 2023, sobre todo tras sus últimos resultados en Roland Garros y Wimbledon. En una entrevista reciente con Harpeers Bazar, la ucrania habla de su momento de forma y la influencia que ha tenido la guerra en su día a día en el circuito.
El último Wimbledon
“Fue un torneo mágico, mágico para mí. Por supuesto, estoy un poco molesta por no haber podido ganar ese último partido y avanzar a la final, tener la oportunidad de levantar ese trofeo, pero me quedo con el apoyo de la multitud inglesa durante todo el torneo, es algo que me ayudó mucho”.
De vuelta a semifinales
“Ni siquiera puedo explicar exactamente cuál fue mi motivación durante este Wimbledon, diría que me empujó sobre todo los momentos difíciles vividos. Si no jugaba tan bien, o si no empezaba tan bien los partidos, me empujaba a seguir luchando. Después, una vez empecé a obtener victorias realmente difíciles porque la multitud estaba detrás de mí, entonces fue cuando me hizo subir de nivel”.
El factor madre
“Con algo tan grande como es ser madre, una nunca sabe lo que esperar. Pero sí, por supuesto que de alguna manera resulta algo inspirador. Al final, ninguno de los dos habíamos sido padres antes, ninguno habíamos tenido un hijo, así que hasta el momento todo es nuevo. Definitivamente, vivir esta experiencia es algo que te ayuda a reenfocarte de nuevo”.
La guerra de Ucrania
“Es muy difícil no estar pensando constantemente en eso. Siempre que estoy en línea suelo ver mensajes de amigos en Ucrania y la verdad es que tengo que tratar de aislarme tanto como sea posible. Pero al mismo tiempo, te da una perspectiva de lo realmente importante. Si durante un partido tengo un momento difícil, trato de pensar en los que está pasando la gente de Ucrania, es entonces cuando no puedo quejarme. Soy una afortunada, puedo dedicarme a lo que amo, estoy sana y aquí sigo”.
Una nueva realidad
“Muchas mujeres ucranianas con las que he hablado desde que comenzó la guerra me dicen que se ha alterado irremediablemente la perspectiva de la vida. Y sí, es tan cierto, todos hemos cambiado, todos los ucranianos. Ahora solo tratamos de disfrutar de cada día. La guerra nos ha enseñado a permanecer en el momento presente, a no dar nada por sentado, a cuidar más de la familia y tus amigos. Creo que ahora todos atesoramos cada pequeño momento de la vida”.
¿Chocar o no chocar la mano con las rusas?
“Para mí es muy triste y muy frustrante que la gente no entienda esto. Es algo muy obvio que no dar la mano cuando tengo ahora mismo muchísimos amigos en primera línea de batalla luchando por Ucrania. ¿Te los imaginas viéndome competir en Wimbledon y verme dando la mano como si no pasara nada? La gente tiene que entender que a veces no se puede separar la política del deporte. Ellas están representando a su país y yo al mío frente al mundo. En este sentido, mi posición tiene que ser clara”.

