La decisión de Wimbledon de empezar a las 13:30 hora local en la pista central volvió a dar que hablar y en esta ocasión provocó que Novak Djokovic y Hubert Kurkacz no tuvieran tiempo para acabar su partido y tengan que terminarlo mañana, lo que además puede hacer que se repita la historia de hoy en el choque de Alcaraz.
Esa sensación de que el encuentro no iba a terminar en el día de hoy la tuvieron desde el principio tanto Nole como Hurkacz, ambos sabían que salvo victoria por la vía rápida iba a ser complicado que la cosa se decidiese en tan solo dos horas, aunque el serbio salió a mil revoluciones y mandó el mensaje de que, al menos, iba a intentarlo. De hecho, en un primer momento Hurkacz pareció caer en la trampa, aunque pronto se dio cuenta de que para ganar a Novak Djokovic necesitaba un partido largo.
Escogió sacar el polaco y lo apostó todo a su servicio, con el que no tuvo ni una pequeña fisura. Cañonazos y más cañonazos era lo que le llegaba al serbio, quien también se agarró a su saque copiando la táctica de su rival. Por tanto, el tiebrek parecía irremediable y así fue. Ahí, la tónica siguió siendo la misma y una doble falta de Nole parecía que iba a terminar decantando el set en favor de Hurkacz. En cambio, la figura del serbio impone mucho y se pasó del 6-3 al 6-8 en un abrir y cerrar de ojos tras un par de errores inexplicables.
OTRO SET AJUSTADÍSIMO
Las cosas en el segundo set fueron prácticamente idénticas en el marcador, pero no en las sensaciones. Nole, que ahora empezó al saque, siguió muy firme con su servicio (tampoco cedió bola de break en esta manga) y comenzó a carburar al resto. Mientras tanto, para Hurkacz ya no era tan sencillo mantener sus saques y no encontraba primeros con la misma facilidad que en el primer set. Eso sí, llegaron cuando los necesitó, pues tuvo que levantar un break point en el cuarto juego y después un 0-40 en el octavo, todo ello a base de cañonazos. La cosa no quedó ahí y también salvó una ventaja con un golpe de excesiva fortuna, al golpear una volea cuando ya lo habían pasado y que le saliera perfecta, dando primero un bote en el campo de Nole y luego volviendo al suyo.
Tan parecido era todo en el marcador, que el tiebreak del segundo set fue idéntico al del primero. Lo tuvo en su mano Hurkacz, pero volvió a sentir la presión que supone ganarle un set al serbio y volvió a fallar en el peor momento. Lo aprovechó Djokovic, que tuvo claro que quería sí o sí marcharse 2-0 a la cama, pues para este momento ambos sabían que el partido se iba a parar aquí.
Por tanto, será mañana cuando terminen este duelo y lo harán en el segundo turno de la central, lo que provocará que Carlos Alcaraz tenga complicado acabar su encuentro ante Matteo Berrettini salvo que la jornada vaya muy rápido. Hay quien no entiende muy bien porqué Wimbledon no decide empezar antes en la pista central, pero a pesar de las críticas, no parece que tengan en mente cambiar el horario.

